La Tecla
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El gobierno de Mauricio Macri no logra escapar al descontento social y en lo que va del último año, las mediciones dan cuenta de un mayor rechazo a la gestión presidencial. Por caso, la última medición de septiembre de 2017 posicionaba al Jefe de Estado con un nivel de desaprobación por debajo de los cuarenta puntos y unos tres puntos detrás de la aprobación. Es decir, hace un año, Macri cosechaba el respaldo social.
Sin embargo, los constantes desbarajustes de la economía hicieron mella y se quebró la relación de la presidencia con la sociedad. En ese sentido, desde febrero del corriente año, con la inflación y los tarifazos como principales ejes, el rechazo comenzó a incrementar y se volvió el único factor estable.
Así lo demuestra el último estudio de opinión pública elaborado por la consultora Circuitos que conduce Pablo Romá. En definitiva, el informe arroja que el 57,7 por ciento de la población considera como “negativa” la gestión de Macri, 20 puntos más que la medición de septiembre de 2017.
Del análisis del mismo se desprende que cada seis meses, la imagen negativa del líder de Cambiemos incrementó diez puntos. Como si fuera poco, no son los únicos valores en desaprobación que posee el Presidente.
En lo que respecta a la grave crisis financiera que atraviesa el país, con dos préstamos del Fondo Monetario Internacional en solo cuatro meses como agravantes, el 64,8 por ciento de los encuestados considera que el Gobierno no sabe resolver los problemas. Solamente el 25,4 por ciento mantiene una expectativa positiva sobre el futuro económico.
No obstante, si bien un cuarto de los encuestados considera que el equipo de Macri puede encontrar la solución, solamente el 19,5 por ciento sostiene que en los próximos meses la economía mejorará. El 60,8 por ciento se apuntala en el pesimismo y asevera que la situación empeorará cada vez más.
Asimismo, el 64,3 por ciento de los consultados sostienen que las medidas de Cambiemos lo perjudican. Mientras que el 22,7 por ciento remarcan que son beneficiados por las mismas.
Por su parte, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, logró recuperar algo del terreno perdido en los últimos meses. Si bien los índices negativos siguen predominando a la hora de valorar su gestión, acortó la brecha.
En definitiva, el 48 por ciento de los encuestados rechaza la gestión de la mandataria, lo que representa un punto y medio menos de desaprobación respecto a la última medición. Además, el acompañamiento incrementó un punto para pasar de 36,4 por ciento a 37,3 puntos porcentuales.
Similar situación ocurre en lo que refiere a la imagen de la líder bonaerense de Cambiemos. El 38,2 por ciento avala a Vidal, casi tres puntos más de acompañamiento respecto a agosto de 2018. La imagen negativa, por caso, bajó un punto de 47,7 por ciento a 46,4 por ciento.
Con dicho panorama, mientras Vidal logra sortear la crisis nacional y de a poco esquiva las tormentas, Macri mantiene el rechazo social como factor de estabilidad.