Los trabajadores de Covelia y delegados de Pablo Moyano se opusieron a la municipalización del servicio, votada por el Concejo Deliberante. El secretario adjunto de Camioneros afirmó que "puede haber muertos si la situación no se arregla"
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Mientras el Concejo Deliberante de Quilmes aprobaba la ordenanza para municipalizar el servicio de recolección de residuos, que a su vez terminaría el contrato entre el municipio que conduce Francisco "Barba" Gutiérrez y Covelia, trabajadores de la empresa, apoyados por el Sindicato de Camioneros, rodearon el Palacio Municipal.
La Comuna ofreció a los empleados continuar con sus tareas, pero pasando a ser trabajadores municipales. Ello implicaría un cambio en el salario,y que quedarían englobados en otro gremio. Rápidamente, el líder del gremio Camioneros, Pablo Moyano, señaló que "puede haber muertos si la situación no se arregla" y amenazó con nacionalizar el conflicto si el municipio no accede a sus exigencias. El gremialista indicó que "perder el trabajo es perder media vida y esa media vida se defiende hasta las últimas consecuencias".
El sindicalista señaló, en diálogo con El Termómetro de Quilmes, que “puede haber problemas graves si la situación no se arregla” y amenazó con nacionalizar el conflicto si el municipio no accede a sus exigencias. El gremialista indicó que “perder el trabajo es perder media vida y esa media vida se defiende hasta las últimas consecuencias”.
"Nosotros tenemos un convenio y hasta que no tengamos una solución concreta, el gremio tomó la postura de no retirarse de acá", dijo Raul Sayavedra, representante de los trabajadores a la prensa.
Aseguró que el intendente Gutiérrez miente y de hecho dijo que van a tomar a la gente de Covelia y es mentira.
Luego de varias idas y vueltas, el 5 de mayo, el gobierno de Francisco Gutiérrez se haría cargo del servicio de recolección de residuos del partido, dejando de lado los contratos millonarios que tenía con Covelia.