En el distrito gobernado por Mariano West, la licitación por la basura vuelve a estar en el ojo de la oposición. Con la prórroga de 120 días en el contrato con la empresa El Trébol para evaluar el nuevo llamado público, sospechan que esté dirigido a la actual prestataria y denuncian varios puntos conflictivos en el nuevo contrato
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Las críticas al vínculo entre la empresa recolectora de residuos y el Municipio de Moreno parecen no tener fin. La discusión se dio con el tratamiento del nuevo pliego para definir quién será la firma que se encargará de levantar la basura en el distrito durante los próximos años. Según acusan desde la oposición, la licitación estaría dirigida a El Trébol -actual prestataria- y hay varios puntos que no cierran.
El Ejecutivo comunal dio un plazo de 120 días, por medio de una prórroga en el contrato, para que los concejales y las distintas comisiones evalúen el pliego de licitación. En él, se estipula que se concursará el servicio por seis años, por un monto de 850 millones por la recolección a lo que debería sumarse el envío de la basura al CEAMSE.
Una vez que los ediles tomaron conocimiento del pliego, empezaron a ver distintos temas que les llamaron la atención: se divide el partido en tres zonas, se eleva la cantidad de vehículos requeridos para realizar el servicio a 30 camiones por zona, se establece la prestación con una frecuencia de 6 veces por semana en todo el distrito y se exige una planta de transferencia por cada zona.
“Con respecto al pliego hubo una expectativa para generar un sistema mixto de recolección: separación en origen, selección posterior, utilización de la basura, todo eso no está. Se menciona como una posibilidad muy remota pero no tiene su correlato en las exigencias que se establecen en los que van a licitar”, dijo a Desafío Económico el concejal Carlos López.
Respecto de la división en zonas del distrito, las objeciones se centraron en la posible monopolización del servicio, ya que el pliego propone que sea una sola la empresa la que lleve a cabo la recolección. En este sentido, López planteó que debería existir una limitación para generar mayor eficiencia en el servicio.
Otro tema que generó muchas críticas a la hora de la lectura del pliego fue la utilización de vehículos para prestar el trabajo. El Trébol hoy lo está llevando a cabo con 17 camiones y el pliego establece que sean 30 por zona, con una antigüedad de 3 años. “Estamos permitiéndole poner vehículos que están al borde de la vida económicamente útil. El servicio por este lado no se va a mejorar”, se quejó López.
¿Licitación dirigida?
Desde la oposición deslizaron la posibilidad de que este sea un pliego armado y dirigido para la empresa El Trébol, actual prestataria del servicio en el partido gobernado por Mariano West.
“En los 60 días que quedan hay que hacer el proceso de licitación que tiene sus tiempos, y hay que poner a una empresa a prestar el servicio. Si es una empresa que no tiene planta de transferencia, le va a costar llevar el servicio, por lo menos 4 meses más. Analizando todo esto, está destinado a El Trébol, para que siga posiblemente asociada con alguna otra empresa del club. Es probable que aparezca con otra razón social pero que sean ellos en una nueva UTE. Creo que va a ser así”, afirmó López.
Uno de los principales puntos por el cual afirman sobre esta direccionalidad del pliego es el hecho de que la oferente debe contar con una planta de transferencia propia en el distrito. “Creemos que hay una voluntad de generarle una ventaja económica a la empresa y no una ventaja para el vecino”, expresó López.
Por el momento lo que queda claro es que por los próximos 6 años la empresa ganadora recibirá aproximadamente 850 millones de pesos, un monto más que importante, resultando más de $ 141.000.000 por año, más de 40 millones de los presupuestados para el actual ejercicio.
LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN Nº 63 DE DESAFÍO ECONÓMICO