22 de diciembre de 2012
NICOLAS RUSSO
Dejó la pelota y quiere el sillón
Nicolás Russo, ex presidente del club Lanús, cuenta a La Tecla por qué decidió meterse de lleno en la política. Habla de la violencia en el fútbol y se ilusiona con desplazar a Darío Díaz Pérez de la intendencia

Hasta hace días Nicolás Russo fue el presidente de uno de los pocos clubes modelo de Argentina, y al que muchos quieren parecerse: Lanús. Ahora se alejó del verde césped porque decidió involucrarse en política.
Después de tres años al frente de la institución granate, y más de veinte dentro del club, Russo habla con La Tecla de su cambio de rumbo y de sus ideas para el futuro. Luego de hacer pública su decisión, muchos sectores políticos lo buscaron para sumarlo a sus filas. Sueña con ser in-tendente, pero aclara que eso no le impedirá ir a la cancha.
-¿Cómo surgió el interés de involucrarse en política?
-Estuve veintidós años de forma consecutiva en la gestión del club Lanús, y es algo parecido; cuando uno está en el club aprende a trabajar por la gente. Se cumplió un ciclo y decidí arrancar otro que me fascina: la política municipal. Creo que hay muchas cosas para mejorar, y junto a un grupo de gente estamos en condiciones de hacerlo.
-Fue la figura más buscada en los últimos meses en el distrito…
-Sí, me han hablado de diferentes lados, pero la verdad es que, como nunca participé en política, opté por escuchar a todos. La pro-puesta que más me sedujo fue la de Sergio Massa. Queremos hacer algo muy parecido a lo que él hizo en Tigre.
-Se lo observa muy decidido.
-Sí, somos un grupo de dirigentes del club Lanús y demás vecinos que ya hemos empezado a realizar reuniones barriales.
-¿Trabajan en conjunto con el senador José Luis Pallares?
-No, Pallares está en el sector de Massa, pe-ro nosotros estamos haciendo algo distinto. Apostamos a hacer un trabajo con la gente. En los últimos años la política se encara con los representantes de los barrios y demás. Apostamos a hacer una base compacta de público y no con diez o doce referentes; son formas diferentes de hacer política.
-¿Va a competir en 2013?
-Sí. Ojala podamos acordar entre todas las partes del massismo, pero nosotros tenemos nuestro proyecto, y vamos a ser fiel a ése.
-¿Sueña con ser intendente en 2015?
-Sueño con que alguien de nuestro espacio sea el intendente de Lanús. Si me toca a mí, bárbaro; si le toca a un amigo, apoyaremos.
-¿Qué trasladaría de la dirigencia del club al Municipio?
-Muchas cosas. En lo ejecutivo son muy parecidos varios temas. Cuando entré a Lanús, hace veintidós años, el empleado del club no tenía la pertenencia que tiene hoy, y lo mismo apostamos en el Municipio. Ni bien asumamos, vamos a reducir a más de la mitad los cargos políticos. Vamos a apostar a los empleados de carrera para que estén a cargo de las áreas. Queremos que el empleado se vea identificado con el Municipio. Queremos que sea un municipio modelo, y creo que lo podemos lograr. Lanús es un gigante dormido.
-Si es intendente en 2015, ¿va a dejar de ir a la cancha, por los tiempos?
-No (risas). A la cancha voy a ir igual, salvo que suceda algo muy extremo.