La proximidad de las elecciones no detuvo la incesante rosca legislativa en torno a cómo quedarán los porotos después del 10 de diciembre, sobre todo en la estructura de mando de la cámara Baja. Algunos pícaros del oficialismo empiezan a decir que, probablemente, La Cámpora se quede con un puesto de privilegio, y colocan a José Ottavis como el posible jefe del bloque.
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La proximidad de las elecciones no detuvo la incesante rosca legislativa en torno a cómo quedarán los porotos después del 10 de diciembre, sobre todo en la estructura de mando de la cámara Baja.
Algunos pícaros del oficialismo empiezan a decir que, probablemente, La Cámpora se quede con un puesto de privilegio, y colocan a José Ottavis como el posible jefe del bloque.
No obstante, esta jugada no sería otra cosa que una estrategia para aglutinar voluntades, no precisamente a favor de los impetuosos jóvenes, sino, más bien, para quedar con el orden establecido.
“Que los una el espanto”, exageró un peronista de rancia estirpe.