6 de junio de 2018
ESTUDIO CIENTIFICO
La infidelidad como alternativa para salvar a algunas parejas
Un polémico estudio afirma que ser infiel es una buena alternativa para salvar algunas parejas. ¿Por qué hay quienes afirmar que el "meter los cuernos" es de gran ayuda?

Según los psicólogos David Ley y Justin Lehmiller, las personas que realizan la práctica llamada "cuckolding" (es decir, que engañan a su pareja con su consentimiento), se sienten liberadas porque pueden ser honestas acerca de sus fantasías sexuales (según ellos mismos, hay personas que fantasean con que su pareja los engaña).
Investigadores afirman que muchos encuentran placer y empoderamiento cuando cumplen la fantasía de poner los cuernos a su pareja. Para afirmar eso, se realizó un estudio con parejas estadounidenses en donde se dio como resultado que el 58% de los hombres y un tercio de las mujeres han fantaseado con engañar a su pareja.
Los hombres son más probables de ser infieles, y lo hacen más seguido; pero hay un número de mujeres que también tienen estas fantasías que apunta a la necesidad de hacer más investigaciones enfocadas en los deseos de infidelidad de la mujer”, dijo Lehmiller.
Para los investigadores las emociones y sensaciones al ver tu pareja con alguna otra persona puede ayudar a alimentar el deseo sexual. Y no es considerado infidelidad si no hay un elemento o un deseo de humillación, degradación o negación. “Nuestras imaginaciones eróticas tienen la habilidad de convertir algo desagradable a algo agradable. En general, nuestra investigación encontró que en mayor parte, la infidelidad suele ser una fantasía y comportamiento positivo. No parece ser evidencia de perturbaciones, o de una relación que no es saludable, o de irrespeto por la pareja”, afirmó Ley.
Pero no todo es color de rosa. Según el estudio, algunos factores de personalidades puede derivar a que la experiencia de infidelidad sea algo negativo para aquellas personas que sufren de mucha ansiedad en la relación, problemas de abandono, o que carecen de intimidad y comunicación. “En otras palabras, no todos los que tienen una fantasía de infidelidad deberían llevarla a cabo”, concluyó Lehmiller.
Este controvertido punto de vista es muy criticado porque otros especialistas indican que lo que se busca es simplemente normalizar este tipo de comportamiento. Incluso se requiere analizar la conducta de la pareja que solicita este tipo de actos ya que otras teorías sugieren que hay una bisexualidad masculina reprimida.