Graciela Camaño y Jesús Cariglino se molestaron con el pretendido protagonismo del ex candidato a gobernador, Francisco De Narváez, y se fueron del acto que se había montado en La Matanza
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El evento, organizado en San Justo, resultaba el segundo plenario del Frente de Unidad Peronista, un ámbito donde confluían, los diputados nacionales, Francisco De Narváez, Graciela Camaño, y el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino.
La actividad había convocado a más de 600 personas, entre las que se encontraban también, el ex intendente de San Miguel, Aldo Rico, el economista, Martín Redrado, y los legisladores nacionales, Gustavo Ferrari, Natalia Gambaro, Alberto Roberti (denarvaísmo), y los parlamentarios de la provincia, Rubén Eslaiman y Carlos Acuña, y el bloque de la celeste y blanco. Pero cuando el acto estaba por comenzar, los principales protagonistas no pudieron acordar la lista de oradores. Desde el denarvaísmo querían que fuera el “colorado” el que cerrara la jornada, al igual que los caudillos del pj crítico.
El tira y afloje duró unos minutos, y las diferencias fueron insalvables. Eslaiman (referente del sector de Camaño) tomó la palabra y anunció “la gente de Cariglinio y de Camaño nos estamos retirando”. Con caras de desconcierto, pero atentos a la decisión, los dirigentes y simpatizantes de este sector, se levantaron de sus asientes y se fueron.
Aseguran que inevitablemente el lugar quedó algo desnudo. La pelea se desata en medio de las tratativas por unificar un bloque conjunto entre todos los sectores de la FUP. La intención, que había quedado demorada por un tiempo, pretendía unir a los pro pj, Eslaiman y Acuña, con los seis de la celeste y blanco. Pero estas diferencias parecen marcar una nueva prórroga al FUP, que deberá ahora ver como continúa la convivencia en el Congreso.