16 de diciembre de 2011
RADICALES DE ALBERTI
Los concejales asumirán, pero en la línea de fuego
Los ediles del radicalismo no renunciarán, sino que duplicarán la apuesta: no estarán en la asunción de Médici, al sostener que es un gobierno ilegítimo, y proponen una línea dura dentro del HCD. Tienen cuórum propio y adelanta a La Tecla.info que se quedarán con la presidencia y la vice del Cuerpo
El mundo político de Alberti está convulsionado desde que se realizó la apertura de urnas que dio por ganadora a la kirchnerista Marta Médici. Desde el radicalismo amagaron con una renuncia masiva de todos los ediles, aunque la estrategia será claramente distinta: “nuestra posición va a ser durísima” dicen a La Tecla.info.
Médici deberá lidiar con una oposición enardecida que promete hacerle la vida difícil. “Este gobierno surgió de un fraude, por lo tanto es un gobierno ilegítimo. Será legal, Médici recibirá el certificado, pero es un gobierno no cuenta con la seriedad del pueblo” dice a La Tecla.info Ricardo Corigliano, exconcejal y referente partidario.
“Los concejales decidieron que van a asumir a las bancas y los que están no van a renunciar, pero no van a asistir al día de la asunción” adelanta Corigliano.
Además, adelanta que “nuestra posición –la de la UCR- va a ser durísima porque este gobierno no cuenta con la voluntad popular, ya que es un gobierno que llegó por fraude, por lo tanto no vamos a reconocer su legitimidad”.
El radicalismo tiene, de igual modo, mayoría en el concejo y cuórum propio: tendrán siete concejales, mientras que el Frente para la Victoria solo cinco. “La presidencia y vice del Cuerpo la va a tener la Unión Cívica Radical” anuncia Corigliano.
El dirigente también siembra un manto de dudas sobre el proceso de apertura de urnas, al señalar que “a través de dudosos atajos que logró el Frente para la Victoria la apertura de urnas. En siete de las ocho mesas hay diferencias cuando en la mayoría de las urnas los votos se contaron cuatro veces. La elección la ganamos nosotros por tres votos”.
“Fue una elección limpia, ordenada y no hubo ningún tipo de problemas. De hecho no existieron votos recurrido o impugnados, por lo que no existió motivo alguno para hacer esta apertura de urnas. Hete aquí que en siete de las ocho que se abrieron hubo diferencias”, señala el dirigente.
“Si existieron tantas diferencias se debería haber llamado a una nueva elección. Esa presunción de fraude nos lleva a que este gobierno no cuenta con la voluntad popular”, concluyó.