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Por cuestiones estacionales, mayo es tradicionalmente uno de los meses con inflación más baja. Esta es la razón por la que la inflación del 0,7% que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó para el mes pasado no representa una desaceleración del índice de precios al consumidor (IPC), pese a haber sido la tasa más baja de los últimos ocho meses.
Medida en términos interanuales, la variación del 10,7% que registró el IPC es la más alta de los últimos 44 meses. En junio pasado había sido del 5,3 por ciento.
Para el Indec, educación (3,4%), equipamiento y mantenimiento del hogar (1,3%) e indumentaria (1,1%) fueron los rubros que motorizaron la inflación en mayo. Con todo, ese 0,7% general es muy superior al 0,3% de mayo de 2009.
Como ocurre habitualmente, la totalidad de las mediciones privadas mostraron índices sensiblemente superiores al oficial. No obstante, la brecha -que hasta ahora mostraba a los privados con índices que duplicaban o más el del Gobierno- se acortó, ya que salvo una consultora, oscilaron entre el 1 y el 1,6 por ciento.
"Nosotros vemos una caída puramente estacional en mayo y junio y eventualmente una recuperación de la inflación a niveles de más del 1,5 por ciento a partir de julio y agosto", indicó Juan Luis Bour, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), cuyo IPC dio exactamente 1% en mayo. En el rubro alimentos y bebidas, el más importante en todos los índices de precios, el aumento fue de 1,2% para esta consultora, el doble que lo informado por el Indec.
Bour explicó que uno de los productos que explican que mayo haya arrojado un índice menor al de los meses previos es el de la carne vacuna, que entre diciembre y marzo tuvo un promedio mensual de subas del 12% y en mayo bajó al 3% (el Indec estimó una deflación del 0,6% en carnes). "También hubo una caída en esparcimiento porque se compara con abril, que tuvo la Semana Santa, y después de ese feriado los precios bajan", señaló el economista y agregó que el rubro viviendas y servicios básicos arrojó una suba moderada (0,5% en el IPC-FIEL, 0,6% en el del Indec) debido a que "el gas natural por red tiene ajuste a la baja en mayo porque están las tarifas estacionales".
Trimestre desacelerado
Carlos Melconian, director de M&S Consultores, estimó que la inflación de mayo fue 1,5%, con un salto de 2,1% en alimentos y bebidas. "Las estacionalidades de abril, mayo y junio existieron siempre, pero si el segundo trimestre, que llamamos trimestre desacelerado, tiene 1,5 por ciento promedio mensual, no es un dato muy alentador", afirmó.
Según un informe de Ecolatina, luego de una inflación promedio del 2,4% en el primer cuatrimestre, el IPC que elabora esa consultora (fundada por Roberto Lavagna) registró en mayo la menor suba del año (1,6%). "Sin embargo, esta reducción responde a la estacionalidad propia del período. El registro de mayo es el doble del observado un año atrás y se asemeja a los valores de 2008, en pleno conflicto con el campo. En este contexto, la suba en alimentos y bebidas volvió a superar el 2% mensual y también creció por encima de los últimos años", agrega el documento, que estima la suba interanual en 21,8 por ciento.
En tanto, Finsoport estimó para mayo una inflación del 1,3% y pronosticó que junio cerrará con un aumento del 1,2%. "El mayor ritmo de crecimiento interanual de los precios -indicó la consultora que dirige el ex viceministro de Economía Jorge Todesca- se explicó por el aumento de la emisión monetaria, por la recuperación del nivel de actividad, por las barreras al ingreso de importaciones, por la actualización de las tarifas de diversos servicios públicos y de los combustibles, por el recrudecimiento de la puja distributiva, por la agudización del déficit de oferta de algunos productos y por la retroalimentación de las expectativas inflacionarias."
LA CANASTA BASICA SUBIO 20%
Según la valorización de la canasta básica difundida ayer, una familia tipo necesitó en mayo 532,21 pesos para no caer debajo de la línea de la indigencia y $ 1153,70 para no ser considerada pobre. Estas cifras son un 19,9% y 15,2% superiores, respectivamente, a las que se informaba oficialmente en mayo de 2009. No obstante, las mediciones independientes muestran que las sumas necesarias para cubrir las necesidades básicas alimentarias (línea de la indigencia) y básicas totales (pobreza) son muy superiores. Según FIEL, para la primera se necesitan $ 993,50 y, para la segunda, 1881,20 pesos.