Apps
Jueves, 5 noviembre 2026
Argentina
CONTUNDENTE

Más cemento, menos playa: el diagnóstico que enciende alarmas en la Provincia

El 83% de los puntos urbanizados relevados presenta un nivel alto de deterioro, frente al 32% de aquellos sin urbanización. El informe provincial advierte sobre las consecuencias del crecimiento costero y plantea revisar las formas de construir, intervenir y desarrollar actividades turísticas.

Más cemento, menos playa: el diagnóstico que enciende alarmas en la ProvinciaMás cemento, menos playa: el diagnóstico que enciende alarmas en la Provincia
Compartir
GoogleAgregar La Tecla en Google
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.

La costa bonaerense muestra señales de deterioro que ponen bajo la lupa el avance inmobiliario, la expansión urbana y las condiciones en las que se desarrolla la actividad turística. Un informe del Ministerio de Ambiente provincial identificó un nivel alto de impacto y degradación en el 66% de los puntos costeros analizados. Otro 20% presentó una afectación media y apenas el 14% registró bajo impacto y buen estado de conservación, en un diagnóstico que advierte sobre la pérdida de playas y el debilitamiento de sus defensas naturales.

El estudio abarcó 104 puntos estratégicos de 19 municipios, distribuidos en aproximadamente 800 kilómetros de frente costero entre Magdalena y Coronel Rosales. El trabajo se apoyó en relevamientos realizados entre agosto y noviembre de 2024, antecedentes e imágenes satelitales, con participación de especialistas del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras, dependiente de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el CONICET. Los porcentajes corresponden a los sitios seleccionados para el análisis y no representan una medición de toda la extensión del litoral provincial.

Más cemento, menos playa: el diagnóstico que enciende alarmas en la Provincia

La diferencia entre los sectores urbanizados y aquellos con menor intervención humana expone uno de los principales problemas. Entre los puntos estudiados con urbanización, la proporción de alta degradación alcanza el 83%, mientras que en los sectores sin urbanización se ubica en el 32%. El documento vincula los escenarios más comprometidos con la construcción sobre la primera línea de costa, la forestación que inmoviliza médanos, la apertura de accesos que fragmentan dunas y la instalación de infraestructura que altera el movimiento natural de la arena.

Entre los municipios con muy alta presión humana, el informe menciona a La Costa, Pinamar, Villa Gesell, Mar Chiquita, General Pueyrredon, General Alvarado, Necochea, Tres Arroyos, Monte Hermoso y Coronel Rosales. En esos distritos identifica una combinación de ocupación histórica del litoral, presión inmobiliaria, turismo masivo y proliferación de infraestructura recreativa. Sin embargo, aclara que en Tres Arroyos, Monte Hermoso y Coronel Rosales los puntos analizados se concentraron mayormente en áreas urbanizadas, por lo que sus resultados no son representativos de todo el frente costero municipal.

Las consecuencias aparecen en casos concretos. En sectores urbanos del sur de San Clemente del Tuyú, la comparación de imágenes de 2005 y 2024 permitió identificar un retroceso de hasta 80 metros de la línea de costa, medida al pie del médano, con destrucción de construcciones. En la zona de la Reserva Natural Mar Chiquita, el documento registra una pérdida de hasta 94 metros entre 2003 y 2023 y relaciona la alteración de sus playas con las defensas ejecutadas en el área urbana cercana para retener sedimentos.

Uno de los puntos más sensibles del diagnóstico es, precisamente, el efecto de las obras destinadas a contener la erosión. Según el informe, espigones, escolleras, enrocados y murallones pueden brindar una protección localizada, pero también interrumpir el transporte de arena y generar desequilibrios en sectores vecinos. En General Pueyrredon, el análisis describe cómo las intervenciones sobre el litoral modificaron la circulación de sedimentos y trasladaron problemas erosivos hacia el norte, dentro de un proceso que fue acompañado por nuevas defensas y una creciente transformación del frente costero.

En Pinamar, el relevamiento detectó un estado avanzado de degradación en buena parte de los sectores evaluados, asociado a la fragmentación de las dunas, la infraestructura turística y el tránsito de vehículos sobre playas y médanos. También advirtió que la forestación con especies exóticas y la expansión urbana en Valeria del Mar, Ostende y Cariló redujeron el intercambio natural de arena. En Villa Gesell, los mayores deterioros se concentraron en áreas urbanizadas, con descargas pluviales y viviendas próximas a la costa, mientras que los sectores que conservan dunas frontales importantes mostraron mejores condiciones.

El cambio climático agrega presión sobre un territorio ya intervenido. Para la costa marítima bonaerense, el documento cita proyecciones de aumento del nivel medio del mar de alrededor de 20 centímetros hacia mediados del siglo XXI y de entre 30 centímetros y un metro hacia finales de ese período. El informe advierte que el ascenso del mar amplifica los efectos de las tormentas, profundiza la erosión y reduce el tiempo de recuperación natural de las playas, con consecuencias sobre la infraestructura y las comunidades costeras.

Frente a ese escenario, el estudio propone una gestión coordinada entre la Provincia y los municipios, con restauración de ambientes naturales, monitoreo y planificación territorial. Para La Costa, Pinamar y Villa Gesell recomienda considerar el retiro planificado de estructuras ubicadas en zonas críticas, promover balnearios desmontables, recuperar dunas y reemplazar accesos que las cortan por pasarelas elevadas. También plantea regular el tránsito vehicular y los eventos de enduro, evaluar la capacidad de las playas para recibir actividades turísticas e incorporar condiciones de menor impacto en los pliegos de las licitaciones de balnearios.

OTRAS NOTAS

REUNION AGENDADA

Kicillof y La Cámpora ensayan una tibia tregua, con 2027 y las candidaturas en disputa

El acuerdo entre el Gobernador y Máximo Kirchner permitió bajar la tensión en el PJ bonaerense y repartir responsabilidades en la estructura partidaria. Sin embargo, las diferencias por el liderazgo, las PASO y las reelecciones indefinidas siguen abiertas, mientras el peronismo empieza a ordenar su estrategia electoral para 2027.

Copyright 2026
La Tecla
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET