Sarghini picó en punta para Defensor del Pueblo pero se trabó la negociación
El actual presidente de los diputados massistas en la Legislatura ganó adhesión en el oficialismo a partir de un acuerdo alcanzado entre el Gobierno y Sergio Massa. Sin embargo, su pliego debe reunir una mayoría especializada que es costosa conseguir.
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De aparecer sorpresivamente a sonar como favorito para el cargo de Defensor del Pueblo de la Nación, el massista Jorge Sarghini deberá esperar como el resto de los candidatos una semana más porque los acuerdos no se terminaron de cerrar.
El actual presidente del bloque del Frente Renovador en la Legislatura bonaerense expuso ayer ante los miembros de la Comisión Bicameral a cargo de la designación del nuevo responsable del organismo. Lo mismo hicieron los otros postulantes, el ex diputado Humberto Roggero y el defensor porteño, Alejandro Amor.
Hacia fines de la semana pasada, Sarghini picaba en punta, mediante acuerdo con el Frente Renovador. La intención del Gobierno era votar el pliego del candidato este miércoles en el Senado. Sin embargo, los acuerdos que se creían alcanzados se trabaron. Y la discusión es ardua: el postulante debe tener aprobación de dos tercios de ambas cámaras.
Como contó LaTecla.info, Sarghini recibió la oferta de competir por la Defensoría, luego de quedarse sin lugar en la Cámara de Diputados de la Nación. Iba en 6º lugar de la lista de 1País, que alcanzó a colar sólo cuatro diputados en el reparto.
La postulación de Sarghini forma parte de un acuerdo global del Frente Renovador con Cambiemos. Los massistas fueron claves en la jornada de este martes en la Legislatura provincial para que Vidal lograra aprobar el Presupuesto 2018.
Ayer, ante los legisladores nacionales, Sarghini pidió resolver la vacante de la Defensoría del Pueblo pendiente desde 2009 y afirmó que la función de su responsable “es clara en la letra de la Constitución”.
“¿Cuánto más se puede abundar si las misiones son defender y proteger los derechos humanos? Es la misión esencial”, enfatizó, al tiempo que, dijo, al organismo le corresponde “el control de los actos de la administración”.
Para Sarghini, que abogó por una apertura a la sociedad, el ente no debe tener “ni complacencia con el poder ni obstrucción al ejercicio de la administración”. “Esto es un equilibrio que da la razón, el entendimiento. Hay que mediar más que litigar”, dijo.
Poco después, en la sesión del Presupuesto bonaerense, Sarghini no se privó de cuestionar a la gobernadora. Aseguró que 2016 la Provincia tomó deuda por 68.000 millones cuando se le permitió hasta un tope de 60.000 millones. No obstante, votó a favor del Presupuesto a partir de la inclusión de algunos cambios.
Polémica
La Bicameral de la Defensoría del Pueblo quedó en el ojo de la tormenta por el trámite exprés con el que se llevó a cabo la postulación de los candidatos. Sin audiencias públicas, ni registro de apoyos o rechazo ni ningún tipo de participación popular.
La comisión, presidida por la macrista Marta Varela, salió a justificar los apuros. Argumentó que si antes del 26 de diciembre Argentina no cuenta con un Defensor en funciones, la Organización de las Naciones Unidas le bajará al país la nota sobre calidad institucional. Eso complicaría las chances del gobierno de Macri de ingresar a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
De todas maneras, el apuro se dio sobre el último tiempo, la vacante está pendiente desde 2009 y el gobierno de Mauricio Macri está por cumplir dos años en el poder, son dos de los argumentos con el que organizaciones sociales y entidades especializadas de la sociedad civil rechazan el apuro aludido desde el Gobierno.
La Fundación Directorio Legislativo, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), Poder Ciudadano, la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), entre muchas otras entidades solicitaron a Sarghini, Amor y Roggero que declinaran sus postulaciones.
Marcaron que el procedimiento de selección vulneró el derecho a la “participación ciudadana”. “Creemos que un candidato a ocupar la Defensoría del Pueblo que permita ser elegido mediante un procedimiento que excluye a la ciudadanía, no está cumpliendo con el criterio de idoneidad que el cargo exige, y difícilmente puede sostenerse que posee un férreo compromiso con los Derechos Humanos”.