Premio consuelo a Sarghini: el FR lo propuso para Defensor del Pueblo
La Comisión Bicameral del Congreso que debe definir el cargo vacante desde 2009 lo dejó entre los tres candidatos ternados. En octubre figuró en el sexto lugar de la lista de postulantes a diputados nacionales, pero el espacio sólo colocó cuatro.
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.
El actual presidente del Frente Renovador en la Cámara de Buenos Aires tuvo un premio consuelo luego que se truncara su intención de llegar al Congreso de la Nación en la última elección: su espacio logró mantenerlo como uno de los tres candidatos para ocupar el cargo de Defensor del Pueblo de la Nación.
Sarghini estaba en el sexto lugar de la lista de diputado, pero el Frente Renovador bajo la alianza 1Paíz sólo consiguió colocar cuatro legisladores en esta compulsa, muy lejos de los números de 2013. Sarghini, en tanto, sólo tiene mandato como legislador bonaerense hasta fin de año.
Así las cosas, su espacio político logró dejarlo en la terna final de los tres postulantes. Quien supo ser ministro de Economía bonaerense de Felipe Solá y secretario de Hacienda de Eduardo Dualde quedó junto a Alejandro Amor, actual defensor del Pueblo de la Ciudad, y a Humberto Roggero, que tiene el respaldo del PJ.
La Comisión Bicameral del Congreso aprobó hoy la terna de candidatos que deberán exponer sus propuestas el próximo martes. La idea es votar el pliego del nuevo Defensor del Pueblo el próximo 15 de noviembre.
Amor tiene el respaldo del presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, así como del legislador Rodolfo Urtubey, del PJ. En tanto, Humberto Roggero, presidente del bloque de senadores justicialistas en el menemismo, tiene el apoyo del senador Miguel Ángel Pichetto, la voz de los gobernadores del PJ en el Senado.
Frente a ese panorama, Sarghini queda muy debilitado en la compulsa final, dado además, que arrastra la perdida de fuerza de Massa en el futuro escenario legislativo.
Varios candidatos quedaron fuera de juego, como el dirigente social Juan Grabois, de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular. Y la lógica partidaria primó en la definición. De hecho, hubo polémica porque no se llegó a convocar a una audiencia pública, como reclamaron asociaciones civiles y organizaciones sociales.