Si además de la ciudad de Buenos Aires, 60 municipios y la provincia gana la Presidencia; Cambiemos necesitará cubrir 10.000 cargos. Apunta a empresarios del sector privado
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Las gestiones de la ciudad, la provincia, más de 60 municipios bonaerenses y, eventualmente, la Nación, implicarán que Mauricio Macri deba cubrir 10.000 puestos de trabajo. La falta de estructura y la necesidad de formar equipos.
En primer lugar, afirman ubicarán a la gente de confianza, a los equipos de trabajo que ya tienen rodaje. Después, vendrán los dirigentes técnicos de la fundación Pensar, el think tank macrista.
Esperan, también, que las elecciones motive el desembarco de una nueva oleada de "amigos" que se desempeñan en la actividad privada. La nómina la completarán los cuadros del radicalismo que participen del gobierno bonaerense.
"La gente que estaba en el sector privado funcionó muy bien en la ciudad. Muchos vinieron a tocar la puerta porque quieren colaborar. Vidal los recibirá, conversará con ellos y empezará a ver quién puede ayudar sobre la base de su experiencia y de nuestro perfil", aseguró Federico Salvai, hombre de extrema confianza de la gobernadora electa.
Desde Pro apuntan con volver a las fuentes, empresarios y ex CEO. De hecho, aseguran que desde Pro ya se habrían contactado con headhunters (términos usuales a la política macrista) para tentar a varias decenas de ex gerentes con larga experiencia en gestión.
La transición bonaerense será clave para la distribución de cargos. "Todavía no sabemos cuánta gente vamos a necesitar porque habrá un cambio del organigrama. Nos enfocaremos en Seguridad, Infraestructura y Educación. Habrá lugar para todos los buenos", explicó Salvai.
Las negociaciones por el desembarco en La Plata comenzaron en dos mesas paralelas. Por un lado, Salvai y Hernán Lacunza, referente económico, mantuvieron el martes la primera reunión con los sciolistas Alberto Pérez y Rafael Perelmiter para ordenar la transición. Por el otro, desde Pro planifican los pasos a seguir con la UCR, su gran aliado. "Pueden quedarse con varios ministerios bonaerenses, pero ninguno significativo para la gobernabilidad", dijo otro dirigente de Pro.
En el radicalismo descuentan que Pro necesitará de su cantera de dirigentes para poblar la gestión bonaerense. "Si uno mira los cargos, a Pro evidentemente no le alcanza", aseguró el referente radical Federico Storani. "Suena muy bien el interés de dirigentes que vienen de fuera de la política, pero tiene sus riesgos. Ojalá que vengan empresarios, pero tienen que comprometerse a ganar mucho menos en la función pública" y disparó: “Tenemos dirigentes muy preparados en áreas como Salud y Educación".
Para los 64 municipios bonaerenses tendrán prioridad los cuadros técnicos que hayan militado para los candidatos. Recuerdan con alivio desde Pro que muchos de esos distritos fueron ganados por el radicalismo y dan por sentado que al centenario partido no le hacen falta recursos humanos para gobernar esas intendencias.
Por su parte, también tienen que cubrir la próxima gestión porteña. "Sólo con el ascenso de segundas y terceras líneas ya tenés garantizada una buena cantidad de cargos con gente idónea", dijo un funcionario con largos años en el Ejecutivo de la ciudad. Si Macri ganara la segunda vuelta podría mudar a Nación a unos 1000 funcionarios de su gestión porteña. En ese caso, Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y Macri intercambiarían figuritas. ¿Quién elige primero? "La prioridad la tiene el jefe, como en todos lados", bromeó Salvai.