Luego de la derrota legislativa de octubre, las cosas no salieron del todo bien para Martín Insaurralde, quien ayer se quedó con las ganas de convertirse en el presidente del Congreso provincial del Partido Justicialista. Le jugó una mala pasada el hecho de ser de la Tercera.
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Reunidos en el municipio de La Matanza, antes de acercarse hasta la Universidad, el ex intendente de Lomas de Zamora mostró claras intenciones de quedar al frente del órgano legislativo partidario. Sin embargo, los del interior saltaron y le dijeron que no, que la Tercera ya estaba al frente del Consejo, de la mano de Fernando Espinoza.
Por supuesto, no le gustó demasiado, pero tuvo que acatar. Uno de los que le salió al cruce fue el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez. Otro, aunque en tono más bajo, fue el diputado nacional José María Díaz Bancalari, quien finalmente quedó al mando del Congreso.
Vale recordar que antes, Insaurralde también había quedado afuera del Consejo provincial del PJ, convirtiéndose apenas en titular del PJ de su distrito, donde es secundado por el vicegobernador Gabriel Mariotto y acompañado también por el diputado provincial Fernando "Chino" Navarro.
Varios medios salieron ayer por la mañana a dar a Insaurralde como casi seguro futuro presidente del Congreso, pero como es sabido no fue así. Algunos dicen que ni el propio Insaurralde podía creer que otra vez se quedaba sin nada. "Ni el premio consuelo le dieron", manifestaron fuentes del justicialismo provincial.
Un día antes, el electo diputado nacional ya se animaba incluso a hablar sobre sus ganas de ser gobernador bonaerense, aunque sutilmente aclaraba que "todavía no sabía cuando".
"Yo me veo con ganas de trabajar en la provincia de Buenos Aires. La verdad, siempre, desde acá en Lomas, tuve ganas. No sé cuál será el momento. Ahora me viene una tarea que es legislativa y apoyar a mi equipo de colaboradores acá en Lomas de Zamora y al intendente, y después se verá", aseguraba en una entrevista concedida a Infobae.
Lo cierto es que aquella foto con Sergio Massa en Tigre, todavía duele en el peronismo, y al parecer, Insaurralde tendrá que esperar para alcanzar puestos de relevancia, que de alguna manera lo catapulten con fuerza de cara a lo que viene.