30 de junio de 2012
POLITICA Y ECONOMIA
Siempre con los recursos como fondo
La Presidenta contabilizó las obras de Nación como recursos para la Provincia, pero ese dinero nunca estuvo a disposición de las arcas provinciales, ni tampoco la decisión de esas obras.

Con recursos propios, con el exprimidor al borde de las instancias prohibidas, el gobierno provincial pagará los sueldos de junio sin asistencia nacional. Pero nunca fijó fecha para el aguinaldo, y se aseveró que “si no hay una partida proveniente de Nación, no hay semana para pagarlo”. Finalmente, decidió hacerlo en cuatro cuotas.
“Alguna ayuda llegará tras la reunión que la Presidenta conminó a tener con el ministro de Economía Lorenzino”, pensaban en Gobernación. Fuentes vinculadas a la Rosada hablaron primero de unos 300 millones de pesos (“es un chiste”, ironizaron quienes conocen bien las finanzas), luego de mil. “Con eso no solucionamos el problema”, reafirman en la Provincia, donde insistían en una necesidad de financiamiento para julio de 2.800 millones.
En la cartera de Hacienda de Nación aseveraban que el gobierno bonaerense necesitaba menos que eso. Allí radica uno de los puntos más conflictivos, y la clave por la cual Cristina Fernández reclamó mejor administración.
El retruque bonaerense siempre será lo que se aporta a la caja del país y lo que se recibe a cambio, es decir, el 40% del PBI nacional, más todo lo recaudado a través del IVA cobrado a los habitantes de la Provincia, contra el magro 19% de Coparticipación y el congelamiento del Fondo del Conurbano, estancado en 650 millones.
El aspecto económico es sólo una arista de la crisis política, pero el punto más débil de Daniel Scioli, y por donde, aseveran, continuarán los principales embates pergeñados en Olivos.
Aunque parezca ridículo cuando se trata de las esferas más altas del poder, los celos se hacen evidentes en muchos aspectos. Es propio de una reacción de este tipo decir “en la Provincia se vanaglorian de tener una gran recaudación todos los meses; si es así no tienen por qué tener problemas con los sueldos. ¿O será que las cosas en Buenos Aires no andan tan bien como reflejan los medios”. Esto se suele escuchar como respuesta cuando se cuestiona en privado la actitud de la Casa Rosada hacia la Provincia. Quienes transitan las calles de La Plata saben que la inequidad es insalvable hasta con recaudaciones ultra récords.
No obstante, todos saben en la Provincia que esas negociaciones volverán a estar atadas al humor político el mes que viene, y el siguiente, y el otro. ¿Hasta cuándo? Nadie se atreve a una respuesta.