El Ministerio Público difundió datos que sostienen que hubo una baja del 3% entre 2009 y 2010; sin embargo, fue 10% más que cuando Scioli asumió. Las cifras en el tiempo y por tipo de delito
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Las causas por delitos abiertas en la Justicia bonaerense durante 2010 disminuyeron tres por ciento respecto de los registros de 2009, según datos publicados por la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires.
Ello generó que el gobierno de Daniel Scioli saliera a celebrar dicha información, aunque también aclaró que “resta mucho por hacer”.
Además, los guarismos difundidos por el Sistema Informático del Ministerio Público (SIMP) suscitaron que los referentes de la oposición cuestionaran la supuesta baja del delito y criticaran las políticas adoptadas por el gobierno en esa materia.
Se sabe, los números pueden ser leídos en uno u otro sentido, en base a la conveniencia de quien realice el análisis.
Es indiscutible que hubo un descenso en el delito entre 2010 y 2009. Veamos.
Hubo una baja en la cantidad de asesinatos en ocasión de robo del 23%, disminuyeron los robos en 4,5% y en 9,5% los robos con uso de armas.
Mermó 4% la cantidad de homicidios simples; decrecieron en 15% las denuncias por violaciones, en 2,3% los secuestros extorsivos y en 9,1% el robo de vehículos.
No obstante, al analizar la cantidad de Investigaciones Penales Preparatorias (IPP) iniciadas en todos los departamentos judiciales el año pasado, también se observa que el número sigue siendo un 10% mayor que el de denuncias presentadas en la Provincia en 2007, cuando Daniel Scioli asumió como Gobernador.
Es que mientras en todo aquel año los datos judiciales dieron cuenta de que hubo 559.385 nuevas causas, en 2008 los expedientes abiertos treparon a 646.061, por lo que crecieron un 15,6 por ciento.
En 2009, en tanto, el total de denuncias decreció y se ubicó en 637.199. En 2010 fue de 617.502.
Detalle por delito
En detalle, los datos de la Procuración General de la Suprema Corte -que conduce María del Carmen Falbo- señalan que mientras en 2009 hubo 74 homicidios en ocasión de robo, el año pasado fueron 57.
En tanto, los robos con uso de armas fueron 43.532 hace dos años y 39.387 en 2010.
Hubo 68.709 robos en 2009 y 65.617 al año siguiente.
A la vez, se consumaron 931 homicidios simples y 43 secuestros extorsivos en 2009, mientras que en 2010 fueron 894 los primeros y 42 los segundos.
Por su parte, los hurtos de vehículos dejados en la vía pública pasaron de 39.864 a 36.222 de uno a otro año.
También decrecieron las denuncias por violaciones, que pasaron de 1.188 en 2009 a 1.012 en 2010.
La disminución en el caso de los robos con armas cometidos por menores es aún más pronunciada, ya que llega al 19,5%: se redujo de 2.917 hechos a 2.346, en el mismo período.
Pese a ello, mientras los homicidios en ocasión de robo en los que se investiga la autoría de menores de entre 16 y 18 años cayeron de 25 a 19 -una baja del 24%-, los homicidios simples subieron 8,8%, ya que de 204 pasaron a 222.
En los dos años analizados disminuyeron en 5,3% las denuncias registradas en el nuevo fuero Penal Juvenil. Es que mientras en 2009 llegaron a ser 28.939, el año pasado fueron 27.395.
Las cifras totales reflejan una mejora respecto de 2009, pero cierta escalada delictiva con relación a 2007.
Con todo, lejos de los fríos números, existen víctimas y victimarios, detrás de quienes se esconden causas estructurales de orígenes diversos que los conducen a cometer esos delitos. En esas causas debe seguir trabajando el Estado si pretende que las estadísticas decrezcan aún más.