Desde el bloque de la Cámara alta, el radicalismo manifestó tras una conversación con el Gobernador Daniel Scioli, el interés en tratar la propuesta de regionalización que impulsa el gobierno bonaerense a través del presidente del grupo BAPRO Santiago Montoya. La promoción y el desconocimiento se funden en una misma iniciativa
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Ahora la UCR, hoy un tanto más cercana al oficialismo en el recinto, intenta con sus senadores empezar a mover la propuesta de regionalización impulsada por el gobierno provincial.
Tras un encuentro con el mandatario bonaerense, Daniel Scioli, le expresaron el interés por comenzar a desandar el proyecto que plantea dividir a la Provincia en nueve regiones, designando administradores para cada una de ellas, los cuales serán los encargados de ejecutar las políticas planificadas desde los ministerios.
“En los años 80 y 90 se hicieron intentos, hay valiosos antecedentes y es importante mejorar la gestión estatal para acercar la función pública a los ciudadanos”, marcó el presidente del bloque de senadores UCR, Orlando Costa.
Por otra parte, el senador reiteró lo que había expresado en “la sesión aprobatoria” del presupuesto 2011, respecto a que “existe la ley 12685 que establece la formación de una Comisión para el estudio de conformación de regiones en la provincia”.
“Scioli ratificó su voluntad de avanzar con el tema y explicó que es un proceso que llevará tiempo, para arribar acuerdos que permitan implementar la idea” deslizaron los radicales del Senado provincial.
Finalmente, coincidieron en que será “interesante abordar esta cuestión con el objetivo de mejorar la organización territorial en la Provincia, la administración del Estado y su gestión, para llegar con más y mejores respuestas a los bonaerenses”.
El proyecto en boga destaca la división del territorio bonaerense en nueve regiones, las cuales presentarán la misma cantidad de administradores (designados por el gobierno provincial), quienes serán los encargados de ejecutar las políticas planificadas por los ministerios.
Las dudas comienzan a surgir a raíz de varias cuestiones puntuales:
-Las cabeceras de las regiones, con algunas dispuestas a gruesas distancias;
- Cómo será la designación de los administradores, bajo qué concepto y qué efecto generará en aquellos dirigentes o representantes que no sean elegidos
- Cómo se ejercerá ese rol y cómo jugarán los ministros, si habrá conflicto de intereses, o quién asumirá la responsabilidad en casos de obras dilatadas.
Por el momento, la iniciativa se promueve, se infla desde el gobierno bonaerense y todavía poco se conoce. Desde el lado de los intendentes, la información que manejan es de escasa a mínima ¿Será otro caballito de batalla?