Ese día está previsto que almuerce con los mandatarios opositores, como Mauricio Macri y por Adolfo Rodríguez Saá. Pero sólo el correntino Ricardo Colombi, radical pero con frecuentes gestos a la Casa Rosada, exhibió invitación. El chubutense Mario Das Neves anunció que no iría ni aunque lo llamen y el radical catamarqueño Brizuela del Moral dijo que espera ansioso una convocatoria
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Luego de recibir este lunes a los 17 gobernadores considerados oficialistas, entre peronistas y aliados, la presidenta tendría previsto hacer lo propio el martes con el resto.
Es que hasta ahora esa reunión trascendió desde la Casa Rosada pero sólo fue confirmada por algunos de los mandatarios, casualmente, quienes mejor sintonía han tenido con el Gobierno, desde un desdibujado rol de opositores.
El resto, al parecer, todavía no recibió la invitación, aunque no sería de extrañar que llegue a último momento. Mario Das Neves, gobernador de Chubut, ya anticipó que no irá ni aunque lo convoquen.
"No me voy a sentar con el gobierno nacional hasta que no reconozcan la deuda que tienen con la provincia o, al menos, decirme cómo la van a pagar", afirmó.
Desde Córdoba, completó su negativa blanqueando las cuentas en rojo que el Ejecutivo tiene con su provincia. "En el último año se han realizado obras y aún nos deben esos fondos. Están estrangulando las finanzas de las provincias", denunció Das Neves.
Quien blanqueó la discrecionalidad que está teniendo la convocatoria fue el gobernador de Corrientes, el radical Ricardo Colombi, afamado el año pasado por fotografiarse en Olivos con Néstor Kirchner, lo que le valió una sanción de su partido.
"Llevaremos una agenda con los temas que interesan a la provincia, en especial la refinanciación de pasivos y las acreencias que mantiene Nación con Corrientes", anunció, feliz, Colombi, quien tendría un pasivo con la provincia de 552 millones de pesos.
Muy distinta fue la sensación que mostró su colega de Catamarca, Eduardo Brizuela del Moral, radical y de muy buena sintonía con el vicepresidente Julio Cobos. Su ministro de gobierno, Javier Silva, confesó que, hasta ahora, Brizuela del Moral no fue telefoneado a Olivos.
Y a diferencia de Das Neves, adelantó que su gobernador “está expectante a una convocatoria para conversar temas que son de interés a Catamarca”.
Dispuesto siempre a cumplir con los protocolos se espera la presencia del jefe de Gobierno Mauricio Macri. También tendría una silla el santafecino Hermes Binner, quien hoy se paseó por su provincia junto a Ricardo Alfonsín, ansioso por mostrar sus dotes para volver a reunir a un espacio progresista que sume a la UCR.
Descartada la postura opositora que, como acostumbra, tendría el puntano Alberto Rodríguez Saá, la voz concordante con la Casa Rosada que acompañará a Colombi será sin dudas la de Fabiana Ríos, de Tierra del Fuego.
Alejada por completo de Elisa Carrió, aun cuando llegó a su cargo con el sello del Ari, será casi irrisorio incluir a Ríos entre los gobernadores díscolos, cuando tiene a sus legisladores votando disciplinadamente con el Gobierno y no duda en fotografiarse con la presidente ante cada socorro financiero que pide. Su comunión con el Gobierno no la evitó de trajines: no logró aún que comiencen las clases en su provincia por un paro docente