Trabajo intervino en el cierre de la Papelera que dejó un centenar de despidos en Tornquist
El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, confirmó que la cartera intervino de oficio y convocó a una audiencia en Bahía Blanca para exigir explicaciones a la empresa. El gremio denunció que la firma reemplazará la producción local por cartulina importada.
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El cierre de Papelera del Sur, en Tornquist, encendió las alarmas en el Gobierno bonaerense. La decisión empresarial dejó a unos 160 trabajadores sin empleo y motivó la intervención del Ministerio de Trabajo provincial, que busca conocer los motivos de la medida y abrir una instancia de diálogo.
El titular de la cartera laboral, Walter Correa, confirmó durante una entrevista radial que el organismo actuó de oficio y convocó a una audiencia en Bahía Blanca para que los representantes de la firma brinden explicaciones. Además, señaló que la Provincia mantiene contactos con el área de Producción para evaluar posibles alternativas frente al conflicto.
Correa enmarcó la situación en el complejo panorama que atraviesa la industria nacional y cuestionó el impacto de la apertura de importaciones sobre las fábricas locales. En ese sentido, reclamó que la compañía contemple las consecuencias de su decisión sobre la comunidad de Tornquist. "Lo que le exigimos a la empresa es la responsabilidad social que tiene para con toda la comunidad", sostuvo.
Por su parte, el secretario general del sindicato papelero, Gustavo Lanaro, expresó su malestar y agradeció la intervención provincial. El dirigente recordó que los trabajadores aceptaron suspensiones y recortes salariales durante los últimos años con el objetivo de sostener la actividad. Sin embargo, cuestionó que ahora la empresa haya decidido importar la materia prima en lugar de continuar con la fabricación local.
Según explicó, la planta producía cartulina reciclada destinada a envases de alimentos y medicamentos. El grupo empresario mantendrá sus instalaciones vinculadas a la impresión, pero dejará de fabricar el papel y la cartulina que hasta ahora se elaboraban en Tornquist.
El conflicto golpea a una fábrica con aproximadamente 60 años de trayectoria en la ciudad,que atravesó distintas crisis económicas sin llegar a una decisión de estas características. Mientras los empleados esperan la audiencia para conocer los argumentos de la compañía, Correa dejó una definición sobre el escenario productivo: "Sin industria nacional no hay salida".