La desocupación se ubicó en el 7,9% en el segundo trimestre de este año, marcando el nivel más alto desde la pandemia. Casi la mitad de los trabajadores están en la informalidad.
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El desempleo en la Argentina volvió a marcar un récord en el segundo trimestre de este año, ya que se ubicó en un 7,9% de la población económicamente activa (PEA), un valor superior al registrado en el mismo período del año anterior y también al del primer trimestre de 2026.
Con un incremento interanual de 0,3 puntos, que equivalen a un aumento del 4% en el nivel de desocupación, se trata del índice más alto desde 2021, cuando todavía cundía la pandemia de COVID-19.
En términos absolutos, esto significa que 1,2 millones de argentinos no consiguen trabajo.
Además, también aumentó el nivel de informalidad laboral, es decir, de la gente que tiene trabajo, pero “en negro”.
La tasa de informalidad se ubicó en un 45%, y es el complemento del 54,9% que tiene trabajo formal. Este índice aumentó en un punto porcentual respecto del año anterior.
Además, en el seno del mercado laboral informal hubo un desplazamiento hacia el cuentapropismo: la proporción de trabajadores que subsisten a partir de sus propios emprendimientos, en lugar de trabajar para otros, aumentó tres puntos porcentuales, pasando del 34,3% al 37,3%.
Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza periódicamente el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).