Capitán Sarmiento en alerta: Granja Tres Arroyos cerró su planta y crece la preocupación laboral
La empresa suspendió desde este lunes y “hasta nuevo aviso” las operaciones de su histórica planta bonaerense. Los trabajadores fueron notificados sin anticipación y denuncian que durante el fin de semana se retiró maquinaria y que integrantes del directorio vaciaron sus oficinas.
Agrega La Tecla a tus medios preferidos en Google.
Granja Tres Arroyos volvió a quedar en el centro de la escena por su crisis productiva y financiera. La empresa avícola suspendió las operaciones de su planta ubicada en Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires, sin establecer una fecha para el regreso de la actividad y con una notificación que tomó por sorpresa a los trabajadores.
Según un comunicado interno difundido por la compañía, las tareas quedaron paralizadas “hasta nuevo aviso a partir del 31 de agosto de 2026”. A los empleados se les indicó que no debían presentarse a trabajar, salvo que fueran convocados expresamente por un encargado o supervisor.
La empresa justificó la decisión en “la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento”. Sin embargo, el escenario encontrado dentro de la planta generó preocupación entre los trabajadores y alimentó las versiones sobre un posible cierre definitivo.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la situación de la compañía, durante el fin de semana fueron retiradas distintas máquinas concesionadas que eran utilizadas en el establecimiento. Entre los equipos mencionados aparecen zorras, máquinas para el armado de cajas y otras herramientas pertenecientes a empresas externas que prestaban servicios en la planta.
“No quedó nada”, describió una fuente con conocimiento de lo ocurrido, según lo publicado por Infobae. A esto se suma otro dato que profundizó la incertidumbre: integrantes del directorio habrían retirado pertenencias de sus oficinas y de los depósitos de la planta.
“Hoy la gente se desayunó con eso. Estamos sin suministro eléctrico por lo que no podemos trabajar”, señaló una fuente cercana a los trabajadores. La principal preocupación pasa ahora por la continuidad laboral y por la posibilidad de que la empresa no pueda afrontar las eventuales indemnizaciones.
La situación de Capitán Sarmiento no aparece como un episodio aislado dentro de Granja Tres Arroyos. La empresa atraviesa desde hace meses una profunda crisis que derivó en cierres, suspensiones, despidos y reestructuraciones en distintas instalaciones del país.
El deterioro comenzó a profundizarse a fines de 2024, cuando la compañía solicitó ante la Secretaría de Trabajo de la Nación la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis. Desde entonces, la estructura productiva de la empresa comenzó a achicarse de manera progresiva.
En ese proceso se produjo el cierre de la planta de Tristán Suárez, que dejó alrededor de 200 desvinculaciones sobre un plantel de 270 trabajadores. También se anunció el cierre definitivo de la planta Becar, en Concepción del Uruguay, mientras que la planta La China, ubicada en la misma ciudad entrerriana, permanece cerrada desde fines de mayo.
El conflicto también alcanzó a la planta Avex de Río Cuarto, Córdoba, que inicialmente había detenido sus operaciones durante dos semanas bajo el argumento de una “parada programada”. La interrupción luego se extendió y terminó alcanzando aproximadamente un mes, con unos 350 trabajadores afectados.
En agosto, además, la planta Pinazo, ubicada en Pilar, suspendió a la totalidad de su personal. En Esteban Echeverría, la planta Wade II, ex Cresta Roja, atravesó paralizaciones vinculadas a conflictos salariales y bloqueos, mientras que Wade I, en Ezeiza, trabaja con una fuerte reducción de su actividad.
El mapa de establecimientos afectados se completa con los problemas registrados en Concepción del Uruguay, donde a mediados de agosto la compañía desvinculó a unos 250 trabajadores sobre una dotación de 900 empleados.
La crisis productiva está acompañada por un fuerte deterioro financiero. Granja Tres Arroyos negocia con sus acreedores una reestructuración de deuda por unos USD 350,9 millones, en un proceso que contempla quitas de hasta el 75% del capital adeudado, plazos de pago de hasta siete años y la venta de activos considerados no estratégicos.
La empresa también avanzó durante este año con la venta de la planta Avex de Río Cuarto a la Asociación de Cooperativas Argentinas, bajo un esquema que contempla el alquiler posterior del establecimiento y una opción de recompra a cuatro años.
En paralelo, el conflicto laboral se profundizó con denuncias sindicales por salarios adeudados. En el caso de Concepción del Uruguay, la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación cuestionó los despidos y señaló que trabajadores acumulaban atrasos de más de cinco quincenas.
La situación de Capitán Sarmiento vuelve a poner el foco sobre el futuro de una de las principales empresas de la industria avícola argentina. Por ahora, la compañía habla de una suspensión “hasta nuevo aviso” y atribuye el parate a problemas de suministro eléctrico y razones de fuerza mayor. Del otro lado, los trabajadores observan el retiro de maquinaria y el vaciamiento de oficinas como señales de un escenario mucho más complejo.