Cierra definitivamente el basural a cielo abierto de Luján tras 50 años de actividad
El anuncio lo realizó el intendente Leonardo Boto. Se trataba del basural a cielo abierto más grande del país y hubo varios años de conflicto judicial
Compartir
Con más de cincuenta años activo, cerró definitivamente el basural a cielo abierto de Luján. Fue anunciado por el intendente Leonardo Boto, quien celebró la medida a través de sus redes sociales.
El cierre se da en el marco de un fuerte conflicto ambiental, sanitario, social y judicial que se extendió durante varios años. Considerado el basural a cielo abierto más grande de la Argentina, recibía unas 120 toneladas diarias de residuos y llegó a ocupar más de una decena de hectáreas, con montañas de basura de hasta 16 metros de altura.
El conflicto se extendió durante varios años debido a fuertes reclamos de los vecinos de la zona. A partir de ahora, dichos residuos serán trasladados al CEAMSE para su tratamiento correspondiente.
Los vecinos durante varias décadas denunciaron la contaminación del aire por los incendios frecuentes, la presencia de lixiviados que afectaban el suelo y las napas, la proliferación de plagas y las consecuencias para la salud de la población. A la vez, en el predio trabajaban decenas de recuperadores urbanos que dependían de la actividad para subsistir, lo que convirtió el cierre en un desafío también desde el punto de vista social.
A través de su cuenta de Instagram, Boto sentenció: “La medida fue posible gracias a una reorganización operativa que permite que el 100% de los residuos domiciliarios sean trasladados de forma directa a CEAMSE para su disposición final. El plan contempla el cierre operativo del predio, el control estricto de accesos y la vigilancia perimetral para garantizar el cese absoluto del ingreso de residuos”.
Desde el municipio impulsaron un plan en el año 2020 para erradicar el basural mediante la construcción del Centro Ambiental "Laudato Si", financiado con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo. El proyecto contemplaba una planta de tratamiento de residuos, reciclado, compostaje y la inclusión laboral de los recicladores, además del saneamiento del predio histórico.
Sin embargo, la iniciativa quedó envuelta en una prolongada disputa judicial. Vecinos y la Asociación Civil Nuevo Ambiente presentaron recursos para frenar las obras, argumentando posibles impactos ambientales sobre emprendimientos rurales cercanos y cuestionando los estudios técnicos del proyecto. Las obras fueron suspendidas y reanudadas en distintas oportunidades hasta que la Justicia Federal y, posteriormente, la Corte Suprema ratificaron la validez del emprendimiento y ordenaron continuar con su ejecución. Aun así, la construcción permaneció paralizada por decisión del Estado nacional.
Con el cierre concretado, finaliza la operación del histórico basural, aunque el proceso de saneamiento demandará varios años. El plan prevé encapsular los residuos existentes, controlar la emisión de gases y lixiviados, reforestar el área y continuar con programas de inclusión para los recuperadores urbanos que trabajaban en el lugar.
“Al mismo tiempo, se impulsa un proceso de transición para los recuperadores informales que trabajaban en el lugar, con capacitación e integración a un sistema cooperativo, fortaleciendo el trabajo del Centro de Reciclaje Manuel Belgrano. Este proceso cuenta con el acompañamiento de la Provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Ambiente, la Jefatura de Asesores y el CFI, consolidando una política ambiental histórica para Luján”, cerró el intendente.