La Tecla
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Los diez alumnos del Colegio Palermo Chico que denunciaron al empresario Marcelo Porcel por abuso sexual recibieron en las últimas horas botones antipánico como medida de protección, en el marco de una causa que sigue sumando tensión y repercusión pública.
La decisión fue tomada luego de que la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento del acusado y ordenará medidas para evitar cualquier acercamiento a las víctimas y sus familias. Los dispositivos fueron entregados por la Policía de la Ciudad en los domicilios de los adolescentes y funcionan mediante una aplicación de emergencia con geolocalización.
En paralelo, se produjo una fuerte polémica por la demora en la colocación de la tobillera electrónica a Porcel. Según trascendió, el sistema de monitoreo recién pudo implementarse tras varios días de reclamos de la querella, que cuestionó la falta de celeridad judicial para ejecutar la medida ordenada por la Cámara.
El empresario está acusado de abuso sexual gravemente ultrajante agravado, corrupción de menores y producción de representaciones sexuales de menores. La investigación sostiene que los hechos habrían ocurrido en oficinas y domicilios vinculados al imputado, donde los adolescentes eran invitados en un contexto de confianza construido con las familias.
La semana pasada, además, se conocieron cartas escritas por algunos de los menores denunciantes dirigidas a los jueces de la causa. En esos textos, las víctimas expresaron miedo, angustia y pidieron que el empresario fuera detenido para evitar nuevos hechos. Finalmente, la Justicia resolvió mantenerlo en libertad, aunque bajo monitoreo electrónico y restricciones de acercamiento.