26 de mayo de 2026
ENCUESTA
El derrumbe del relato libertario: crece el malestar incluso entre votantes de Milei
Un Monitor de Opinión Pública nacional reveló que más del 85% asegura que su salario pierde contra la inflación y que siete de cada diez no creen en los números del INDEC. El malestar económico ya atraviesa incluso a votantes oficialistas y empieza a perforar el núcleo duro libertario.

El gobierno de Javier Milei enfrenta un dato político incómodo: la desaceleración de la inflación ya no alcanza para contener el malestar social. Así lo expone el último Monitor de Opinión Pública de mayo de 2026, elaborado por Zentrix Consultora, que muestra una sociedad atravesada por la pérdida de poder adquisitivo, la desconfianza sobre los datos oficiales y un creciente desgaste de la imagen presidencial.
El informe sostiene que “el malestar económico dejó de ser una reacción coyuntural y pasó a funcionar como una experiencia social estructurante”. En otras palabras, el ajuste dejó de percibirse como una etapa transitoria y comenzó a instalarse como una condición permanente de vida para millones de argentinos.
Los números son demoledores para el discurso económico libertario. El 70,6% de los encuestados afirma que el dato de inflación publicado por el INDEC no refleja lo que vive cotidianamente en los comercios y supermercados, mientras que apenas el 27,5% considera que las cifras oficiales representan la realidad de los precios.
La distancia entre la macroeconomía y el bolsillo aparece todavía más marcada cuando se consulta por salarios: el 85,1% respondió que sus ingresos no le ganan a la inflación y apenas un 11,3% aseguró haber recuperado poder adquisitivo.
El dato más alarmante para la Casa Rosada es que el deterioro económico ya no golpea únicamente a sectores opositores. Incluso entre quienes votaron al oficialismo en 2025, el 66,2% reconoce que el salario perdió contra la inflación. Entre votantes opositores, el rechazo escala hasta un impactante 98,7%.
El estudio también muestra cómo la crisis perfora el día a día. Una parte importante de los encuestados reconoce que no logra llegar a fin de mes y que sus ingresos apenas alcanzan hasta el día 20. El fenómeno se replica tanto entre oficialistas como opositores, aunque con distintas interpretaciones políticas.
“La economía funciona como experiencia común, pero no como lenguaje político común”, señala el trabajo. Mientras sectores libertarios todavía justifican el ajuste como un “sacrificio necesario”, en la oposición el deterioro económico ya aparece directamente asociado al fracaso del rumbo económico del Gobierno.
El impacto también empieza a reflejarse en la imagen presidencial. Según el relevamiento, Javier Milei acumula un 52,4% de imagen “muy mala”, contra apenas un 22,2% de valoración “muy buena”.
Dentro del oficialismo, el funcionario más golpeado es Manuel Adorni, quien registra un 68,3% de imagen “muy mala”, el peor diferencial del informe.
En paralelo, el estudio marca que el 63% de los consultados considera que el Gobierno debería cambiar el plan económico actual, mientras que solo el 34,8% cree que debería mantenerse.
La encuesta además proyecta un escenario complejo para el oficialismo de cara a 2027. Según el trabajo, el voto empieza a ordenarse más por la situación económica concreta que por identidades partidarias o afinidades ideológicas. “El elector mira si el rumbo mejora o deteriora su vida concreta”, concluye el informe.