La Tecla
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Los populares fármacos GLP-1, empleados habitualmente para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad, podrían convertirse en una herramienta adicional contra el cáncer de mama. Así lo sugiere un nuevo estudio que analizó los historiales clínicos de casi 8.000 mujeres diagnosticadas con esta enfermedad en Estados Unidos entre 2006 y 2023.
Los investigadores compararon los resultados de las pacientes que recibieron estos medicamentos antes y después del diagnóstico con aquellas que no los usaron. En el caso de las mujeres con obesidad, se contrastaron los usuarios de GLP-1 frente a las no usuarias; en las pacientes con diabetes tipo 2, se compararon con quienes recibían otros tratamientos como insulina o metformina.
Los hallazgos, publicados el 11 de mayo en la revista JAMA Network Open, indican que el uso de GLP-1 se asocia con un menor riesgo global de muerte por cualquier causa durante un seguimiento de hasta 10 años.
Además, las supervivientes que tomaron estos fármacos mostraron un riesgo significativamente menor de que el cáncer regresara tras el tratamiento inicial. Este estudio sugiere que los fármacos GLP-1 pueden ofrecer beneficios protectores, mejorando potencialmente la supervivencia y el riesgo de recurrencia en algunas pacientes con cáncer de mama.
Sin embargo, aún no está claro si estos beneficios se deben al control del peso, a la mejora de la salud cardiovascular u otros mecanismos biológicos.
Las investigaciones previas ya habían demostrado que las supervivientes de cáncer de mama con obesidad o diabetes tipo 2 suelen tener peores pronósticos, por lo que los GLP-1 podrían estar contrarrestando ese riesgo.
Por el momento, los especialistas destacan que los hallazgos son observacionales y no implican que los GLP-1 deban prescribirse específicamente para el cáncer de mama, pero abren una puerta prometedora para integrar estos tratamientos en el manejo integral de pacientes con comorbilidades metabólicas.