28 de marzo de 2026
INFORME
Para el BaPro, la economía rebota por las exportaciones, pero el salario sigue en caída
Un estudio de la banca pública advierte que la recuperación económica se sostiene por las exportaciones mientras caen los salarios reales y se debilita el mercado interno. El Gobierno enfrenta un delicado equilibrio entre inflación, consumo y financiamiento.

El último informe económico del Banco Provincia encendió luces amarillas sobre la dinámica actual de la economía argentina: mientras la actividad muestra señales de recuperación impulsada por las exportaciones, el poder adquisitivo continúa deteriorándose y la demanda interna no logra reaccionar.
Según el documento Semana Económica N°925, la economía atraviesa una situación poco frecuente en las últimas décadas: crecimiento agregado con caída del salario real, una combinación que podría consolidar un esquema de “desequilibrios estables”.
Crece la actividad, pero no el bolsillo
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) avanzó 0,4% en enero y acumula una mejora del 3% desde junio de 2025. Sin embargo, en paralelo, los salarios privados registrados retrocedieron 0,4% real en el inicio del año y acumulan una pérdida cercana al 2% desde mediados del año pasado.
El análisis del banco bonaerense marca que esta dinámica —actividad en alza con ingresos en baja— fue excepcional entre 2004 y 2024, pero comenzó a repetirse de manera sostenida en los últimos meses.
Detrás del repunte económico aparecen sectores fuertemente vinculados al mercado externo. El agro creció cerca del 10% y la minería casi 7%, mientras que la industria y la construcción permanecen alrededor de un 10% por debajo de los niveles de 2023.
En ese contexto, el crecimiento dejó de apoyarse en el consumo interno y pasó a depender cada vez más de las exportaciones.
Exportaciones protagonistas y mercado interno debilitado
El informe destaca que las ventas al exterior explicaron casi la mitad del crecimiento del PBI en 2025. El salto exportador —favorecido por la recuperación del agro tras la sequía y el desarrollo energético— permitió compensar la caída del consumo público y la inversión.
Pero ese motor externo no alcanza para mejorar la situación social. El Banco Provincia señala que la masa de ingresos continúa deteriorándose, con pérdida de empleo privado formal y una caída del crédito a las familias que limita la recuperación del consumo.
Así, se configura una economía partida en dos: sectores dinámicos orientados al exterior y un mercado interno que sigue retraído.
El factor clave: la inflación y las expectativas
Uno de los puntos centrales del diagnóstico apunta a la formación de expectativas inflacionarias. El informe sostiene que las negociaciones salariales vienen tomando como referencia proyecciones de inflación menores a la inflación efectiva, lo que termina generando pérdidas sistemáticas del poder adquisitivo.
Entre 2017 y 2026, en el 70% de los meses analizados se verificó una relación directa: cuando la inflación superó las expectativas, el salario real cayó; cuando ocurrió lo contrario, los ingresos crecieron.
Para la entidad, el desafío no pasa solo por bajar la inflación, sino por lograr que las previsiones económicas coincidan con los datos reales para evitar nuevos retrocesos salariales.