Argentina
Jueves, 6 octubre 2022
PLAZA DE MAYO
2 de septiembre de 2022

Lo que dejó la masiva movilización en apoyo a la vicepresidenta

Desde este mediodía y desde diferentes puntos de la provincia funcionarios, intendentes y agrupaciones arribaron a las inmediaciones de Plaza de Mayo frente a lo que consideraron "un ataque a la democracia".

Lo que dejó la masiva movilización en apoyo a la vicepresidenta - La Tecla
Lo que dejó la masiva movilización en apoyo a la vicepresidenta - La Tecla
Lo que dejó la masiva movilización en apoyo a la vicepresidenta - La Tecla
Lo que dejó la masiva movilización en apoyo a la vicepresidenta - La Tecla

Organizaciones políticas, sociales y sindicales se congregaron en la intersección de Avenida de Mayo y 9 de Julio para apoyar a Cristina Fernández de Kirchner tras el intento de asesinato que sufrió en la noche del jueves.

El episodio tuvo lugar cuando la mandataria se encontraba saludando a la militancia que la respalda frente a su departamento.

Por el hecho, fue detenido Fernando André Sabag Montiel, un ciudadano brasileño de 35 años. El área donde se produjo el casi siniestro fue cercada, una docena de patrulleros de la Policía Federal se hicieron también presentes y el acusado fue derivado a una comisaría. Posteriormente, Alberto Fernández hizo uso de la cadena nacional para decretar feriado este viernes.

En este marco, decenas de personalidades nacionales e internacionales manifestaron su solidaridad con la ex presidenta y desde el mediodía de este viernes.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, destacó que la concentración "es una respuesta contundente de una parte importante de la sociedad que no está dispuesta a que la democracia se convierta en discursos para ver quién odia más".

"Se atentó contra la persona de Cristina (Fernández), eso es algo impresionante, terrible, inédito. Es uno de los hechos más graves que han ocurrido en la democracia. Cristina es hoy la vice y fue dos veces presidenta pero hoy lo que vemos es que la democracia está en peligro no sólo por eso sino por lo que lo generó", expresó el mandatario bonaerense en declaraciones al canal Crónica TV.

El mandatario remarcó que este atentado "no ocurre como un rayo en un cielo despejado porque se viene generando un clima de violencia, de instigación".

"Vimos guillotinas y nadie decía nada. Vimos bolsas como simulando ahorcamiento y nadie decía nada. También hubo dirigentes pidiendo la pena de muerte y esto desencadenó este tipo de acto", apunto el gobernador en alusión al atentado que sufrió anoche la vicepresidenta.

En este marco, el peronismo se movilizó en distintos puntos del país: los distintos políticos volcaron en sus redes el relato y las imágenes de la manifestación.


 
 



El documento que se leyó en Plaza de Mayo

Frente al intento de asesinato de la principal dirigente política del país, nadie que defienda la República puede permanecer en silencio o anteponer sus diferencias ideológicas al repudio unánime que esta acción depara.

No hay manera de relativizar ni minimizar un intento de magnicidio. La solidaridad y el repudio de dirigentes de toda América Latina, de los EEUU, de Europa y del Papa Francisco, muestran que el mundo comprende cabalmente la gravedad de lo ocurrido. En el mismo sentido se expresó el movimiento obrero organizado, entidades empresarias, comunidades religiosas, asociaciones deportivas y demás organizaciones intermedias del país. También gran parte de la dirigencia política nacional, a quienes agradecemos que comprendan que la convivencia democrática debe prevalecer sobre cualquier desacuerdo político.

El “límite”, del que hemos oído hablar mucho en las últimas horas, no se cruzó ayer. Si no queremos que la intolerancia y la violencia política arrasen con el consenso democrático que hemos construido desde 1983 a la fecha, debemos contextualizar lo ocurrido anoche contra la vicepresidenta Cristina Kirchner: Desde hace varios años, un sector minúsculo de la dirigencia política y de sus medios partidarios, viene repitiendo un discurso de odio, de negación del otro, de estigmatización, de criminalización de cualquier dirigente popular o afín al peronismo, y aún de cualquier simpatizante. Todos hemos visto movilizaciones donde se pasearon por las plazas más importantes de la Capital Federal bolsas mortuorias, ataúdes o guillotinas.

No es inocente ni gratuita la legitimación de discursos extremos, de llamados a la agresión, de planteos que niegan legitimidad democrática del adversario político. Nadie es individualmente responsable por las acciones de otros, pero quienes cedieron minutos de aire a los discursos de odio deberán reflexionar sobre cómo han colaborado para que lleguemos hasta esta situación.

La vida democrática es incompatible con el accionar de minorías violentas que pretenden llevar de las narices al resto de la sociedad, u obligar a determinada dirigencia a tomar posiciones cada vez más sectarias con tal de contentar a esa supuesta clientela electoral.

La convivencia en el marco de un orden democrático también es el umbral de las condiciones necesarias para el desarrollo de nuestros hijos y nuestras hijas. El daño que producen las acciones y las palabras violentas en las mentes de niños y niñas es una condena para el futuro de la Argentina.

El pueblo argentino está conmovido, impactado por lo ocurrido, incluyendo a millones que no simpatizan con Cristina ni con el peronismo. En honor a todos nuestros compatriotas es que hacemos este llamamiento a la unidad nacional pero no a cualquier precio: el odio afuera.