26 de diciembre de 2016
A UN AñO
La trama en Deportes: los que querían y el que fue
Ramiro Giménez no era el candidato a conducir el área, pero, ante la negativa de los tres elegidos por María Eugenia Vidal, logró conseguir la conducción del organismo. La trama del pase de Secretaría a Subsecretaría.

Al poco tiempo de consagrar su victoria electoral, María Eugenia Vidal comenzó a formar el equipo bonaerense y el organigrama con el cual trabajaría. En ese sentido, una de las primeras disyuntivas se presentó con la Secretaría de Deportes, que dejaba vacante el sciolista Alejandro Rodríguez y la flamante Gobernadora apuntaba a mantener.
Para ello, Vidal puso sobre la mesa tres cartas para hacerse cargo de la secretaría: Leandro Ginóbili, Luis Lobo y José Luis Clerc.
El hermano del destacado basquetbolista, hombre ligado al PRO de Bahía Blanca, rechazó la propuesta. Idéntica decisión tomaron los extenistas. El reconocido “Batata” descartó la chance de sumarse a la política bonaerense.
Lobo, en tanto, optó por la Capital Federal para iniciarse en la vida de funcionario y se convirtió en el secretario de Deportes de Horacio Rodríguez Larreta. Además, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires albergará los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2018, lo que presenta un desafío de mayor atractivo para Luis.
Además de coincidir en rechazar el puesto ofrecido en la Provincia, los tres candidatos repitieron el mismo motivo de la negativa. Es que ellos serían las caras visibles, pero no podían escoger a sus segundas líneas, que ya estaban elegidas. Las dos subsecretarías que se desprendían en el viejo organigrama tenían a Ramiro Giménez y a Gabriel Kutz como los dos subecretarios, algo que no cerró en ninguno de los candidatos.
Sin deportistas reconocidos para el área, la decisión fue quitarle el rango de secretaría y crear la subsecretaría, para que quedara a cargo de Giménez (que ya lo había hecho en la Ciudad), y que Kutz quedara debajo de él.