16 de diciembre de 2016
ANALISIS POLITICO
Peronizar Cambiemos, esa es la cuestión
El presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, puso en debate la necesidad de sumar dirigentes justicialistas, pero no todos están de acuerdo, entre ellos, el Presidente Mauricio Macri. Qué dicen los consultores.

“El peronismo tiene dirigentes im-presionantes que hay que invitar al poder”. La declaración del presidente de la Cámara de Diputados de la Na-ción, Emilio Monzó, encendió el debate en el seno de Cambiemos. Sumar o no peronistas es ahora la dualidad a la que se enfrenta la alianza gobernante, que tiene el desafío de ganar las elecciones legislativas de 2017 para ratificarse como espacio político, más allá de la gestión.
A un año de tomar el poder, uno de los principales armadores políticos de la campaña presidencial de Mauricio Macri tiró la primera bomba. La explosión generó el contraataque de numerosos dirigentes de Cambiemos que, de un lado u otro, sentaron su posición al respecto. El propio Macri aseguró no compartir la postura de Monzó y, para no generar mayores conflictos e internas, se atajó: “Es una opinión de él, en un espacio plural”.
El debate por sumar o no peronistas también se trasladó a territorio bonaerense. “No es tema, hoy, dentro del Gobierno”, deslizó el designado jefe de Gabinete de la Provincia, Federico Salvai. Sus palabras, no obstante, lejos estaban de la realidad, puesto que, horas después, tomó fuerza el rumor del desembarco del intendente peronista de Castelli, Francisco Echarren, al frente de una dependencia del gabinete de María Eugenia Vidal. El rumor se confirmó apenas 24 horas después y echó por tierra cualquier postura disidente.
De esta manera, la Gobernadora fue a contramano de los deseos del propio Presidente y, a pesar de que su relación con Monzó no es óptima, tomó su consejo. Así, al menos, lo analizó Rosendo Fraga. “Más allá de las diferencias políticas que Monzó tiene con Vidal, plantea lo mismo que hace ella: ampliar la coalición oficialista a sectores del peronismo”, explicó
el director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.
Pero la pregunta es: ¿Beneficia a Cambiemos la sumatoria de peronistas? En este punto, los especialistas en política mantienen posturas disidentes. Para Raúl Aragón, por ejemplo, la respuesta es sí, aunque con una salvedad: depende de qué peronistas, “porque el peronismo es heterogéneo”.
“Básicamente, lo que le sumaría es comprensión de la política. En líneas generales, el PRO no entiende la política, mucho menos (Jaime) Durán Barba”, consideró, en diálogo con La Tecla, el titular de la consultora Raúl Aragón & Asociados. No obstante, para el politólogo, los aliados de Cambiemos sí entienden de política. “Los radicales sí entienden, pero no sólo no los escuchan, sino que tampoco los consultan”, añadió.
En contraparte, Carlos Germano duda de que la sumatoria de dirigentes peronistas en Cambiemos aporte resultados beneficiosos. “¿Por qué? Porque casi la mitad de la sociedad se inclina a valorar en términos negativos la gestión de Macri, pero están esperanzados en que la gestión el año que viene va a ser mucho mejor. Cuando dicen que estaban mejor con el Gobierno anterior, también señalan que no quieren volver para atrás, quieren mirar para adelante, y que es necesario que a este Gobierno le vaya bien”, dijo el analista.
Sin embargo, para el director de Germano y Asociados, la alianza Cambiemos está cada vez más alejada de incorporar peronismo después de lo que fue el rechazo a la reforma política. “La gran beneficiaria de todo esto fue María Eugenia Vidal, porque con el actual sistema electoral puede generar colectoras en muchos distritos con un peronismo atomizado. Puede generar acuerdos electorales con intendentes y garantizarles la elección a legisladores nacionales y provinciales”, indicó Germano a este medio.
Pero, más allá de los intereses personales de cada funcionario o dirigente político, Cambiemos se enfrenta a un nuevo desafío, que, de cierta manera, lo revalidará en el Gobierno o le quitará grandes posibilidades de continuar en el poder en 2019. Ese desafío es la elección legislativa de medio término, donde, para los analistas, reside la necesidad de “peronizar” la alianza. “En la tesis territorial, Cambiemos necesita seguir ampliándose para llegar al resultado ganador. En 2015 ganó con votos prestados, y ahora deberá sumar más”, resumió Julio Burdman.
En definitiva, todo se reduce a una dicotomía shakesperiana: sumar o no sumar peronismo, ésa es la cuestión.