La polémica fue abierta por la Presidenta, quien instó a los productores rurales a contratar seguros en lugar de reclamar ayuda del Estado. Qué son y qué soluciones pueden brindar los seguros
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“Deberían sacar seguros en vez de rezar para que llueva” deslizó la presidenta Cristina Fernández en una de sus últimas alocuciones públicas. Los destinatarios del mensaje eran los productores rurales y, en especial, los representantes de las entidades del agro que durante meses reclamaron a los Estados nacional y provincial acciones positivas para paliar los efectos de la dura sequía de esta campaña. “Nos trata de idiotas. Hace años que vengo pidiendo un seguro multirriesgo”, acusó el entrerriano Alfredo de Angeli.
“Los seguros multirriesgo como ella los plantea no existen desde Formosa al resto del país, el Estado no los ha impulsado”, dijo también desde Federación Agraria, Eduardo Buzzi, quien aseguró que la mandataria se equivoca porque “su visión es consecuencia de ver el país desde el helicóptero, en vez de recorrer las rutas en auto”. Desde la Sociedad Rural remarcaron, mediante un comunicado que “no hay aseguradora que asuma semejante riesgo”.
Lo cierto es que los seguros multirriesgo -los únicos que cubren a sus clientes contra la sequía- sí existen, pero su alcance es limitado. En la actualidad, apenas el 6% del área cultivada del país tiene este tipo de coberturas contra los avatares climáticos. En el caso de los cereales, la superficie asegurada está en el orden del 52% y sólo el 4,25% tiene seguro multirriesgo. En cambio, sí existe un alto porcentaje de empresarios del agro que poseen coberturas contra el granizo, por ejemplo. Solo sumando las distintas gamas de seguros agropecuarios se alcanza el 60% de superficie sembrada cubierta de la que habla el informe de la Superintendencia de Seguros de la Nación que cita el oficialismo.
Entre los diferentes tipos de seguros, el más relevante en el ramo agropecuario de Argentina es el seguro de daños, siendo la cobertura que indemniza por daños provocados por granizo la más difundida. A este seguro tradicional se han incorporado otros riegos, por ejemplo daños ocasionados por vientos fuertes, helada e incendio, comúnmente conocido como adicionales al granizo. En ese mercado, las aseguradoras privadas La Segunda y Sancor lideran el negocio con poco más del 35% del mercado nacional de seguros agropecuarios entre las dos, según la última encuesta de la Oficina de Riesgos Agropecuarios del ministerio de Agricultura, correspondiente a 2010. Las siguen Allianz, San Cristóbal y Zurich.
En la Provincia, la empresa aseguradora del Grupo Bapro -que aparece séptima en el ranking- cuenta con 1.701 productores asegurados. El productor, en general, se cubre del granizo y de algún fenómeno que ocurra con cierta asiduidad en su zona; pero no acude al multirriesgo simplemente porque el servicio resulta muy costoso. Los puntos de alto riesgo de catástrofes climáticas elevan la prima del seguro para todos los productores, no sólo para aquellos que siembran en sitios complejos.
Sin embargo, desde el Gobierno ya se avanza para establecer la obligatoriedad de los seguros multirriesgo. En ese sentido, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, ya adelantó que “vamos camino a la creación de un Seguro Agropecuario Obligatorio”, por indicación de CFK. “La Presidenta nos ha dado instrucciones de que trabajemos con el Banco de la Nación y las aseguradoras” en el armado de un paquete de seguros “que ofrezca la gama que el productor necesite”, dijo el funcionario, quien estimó que ello significa “comenzar a pensar un país distinto y ayudar a que el productor tenga mayor previsibilidad, más allá de las contingencias climáticas”. Lo curioso es que, en la última década, al menos una veintena de proyectos de ley sobre seguros agropecuarios fueron presentados en sendas Cámaras legislativas del Parlamento nacional. Desde los más encumbrados oficialistas, como el ahora gobernador Jorge Capitanich, hasta los bloques de la oposición, como el radical vieron una y otra vez sus proyectos caer en la oscuridad del archivo.
La iniciativa no contará con la oposición de la representación ruralista. Por el contrario, los voceros del agro aprueban la intención del Gobierno, y hasta han sido impulsores de proyectos similares. Lo que planteará el sector agropecuario es que el Estado venga a hacerse cargo ya no solamente de las posibles pérdidas del productor afectado por una catástrofe sino del pago de las primas del seguro. En la mesa de negociaciones, las entidades le solicitarán el pago tripartito del seguro -entre el sector financiero, el Estado y el productor- y que, además, se mantenga la ley de Emergencia como reaseguro. El temor del ruralismo es que, una vez más, esa mesa esté vedada para hombres ajenos al Gobierno.