25 de abril de 2011
ENTUERTO Y NOVELA
Costa del Plata: ¿Negocio ambiental?
El proyecto “Nuevo Costa del Plata” sigue generando revuelo en la parte sur del conurbano bonaerense. Esta novela, llena de idas y vueltas, en la que actúan la Provincia, los municipios de Avellaneda y Quilmes, vecinos, ambientalistas y la empresa Techint, ha sumado otro capítulo
La nueva noticia que surgió fue la confirmación por parte del OPDS a Desafío Económico que el proyecto no contaba con un estudio de impacto ambiental. Quien hizo pública la falta de esta documentación crucial para la aprobación del proyecto fue el director de evaluación ambiental de la Provincia, Federico Jarzún. Esta confirmación llega después de dos años de la autorización que dio el municipio de Avellaneda al proyecto. Esta situación, que había sido denunciada desde hace más de dos años por grupos ambientalistas, pone de manifiesto una serie de importantes irregularidades tanto del municipio de Avellaneda como de la propia administración bonaerense. Por ahora, sólo hay dudas y preguntas.
¿Hay o no hay informe?
El vicepresidente del Concejo Deliberante de Avellaneda, Alfredo Marchesi, sostiene que él mismo revisó el proyecto: “Soy una persona que se preocupa por el medio ambiente y me he esforzado por revisar algunos de los estudios que se realizaron y no he encontrado nada que altere la posibilidad de construcción de este megaemprendimiento”.
Estas palabras van en contra de lo que sostiene Jarzún, quien negó que se haya elevado tal estudio a la Provincia. Además, Jorge Trevín, miembro de la ONG Ambiente Sur, reclama que “nunca hubo proyecto ni evaluación de impacto ambiental. Es más, en los papeles que la empresa presentó como evaluación de impacto ambiental constaba que la evaluación no se podía hacer porque no estaba definido el proyecto. Techint brindó una línea de base que es una descripción del ambiente, de la zona”.
¿Qué fue lo que pasó?
Hace más de dos años atrás, el Concejo Deliberante de Avellaneda autorizó el proyecto Nuevo Costa del Plata tras una dudosa audiencia pública. Grupos ambientalistas sostienen que esta audiencia fue armada entre gallos y medianoche, en un recinto de escasa capacidad y donde llevaron la voz cantante el proponente Techint, el municipio a través de su entonces intendente Baldomero Alvarez de Olviera y el defensor del Pueblo, Sebastián Vinagre, criticado fuertemente por su férrea defensa de la empresa.
Dos días después, el municipio envió al Concejo el proyecto para que se apruebe, que finalmente le dio el visto bueno gracias a la mayoría automática con la que contaba Baldomero Alvarez, sin el correspondiente estudio de impacto ambiental. En Quilmes aún no fue aprobado.
¿Y ahora?
A principios de marzo se anunció que comenzarían las obras en Avellaneda, ya que cuentan con el decreto de Scioli que lo autoriza. Pero hay algo que el Gobernador no tuvo en cuenta a la hora de dar su ok. La ley de Protección de Bosques Nativos, votada en 2007, obliga a las provincias a hacer un ordenamiento territorial de bosques nativos, antes de cambiar el uso de cualquier bosque existente. Esto significa que debe determinar qué bosques son intocables, cuáles van a poder ser manejados y cuáles pueden ser sujetos a un cambio del uso de la tierra.
Este ordenamiento es obligatorio y Buenos Aires es una de las pocas provincias que aún no lo ha hecho, pese a que tenía un año desde la promulgación de la ley para hacerlo. Trevín señala a Desafío que Scioli “no puede cambiar el uso de este bosque nativo. Ha incumplido una ley nacional”. Estas son sólo algunas de las muchas preguntas que hay detrás de este millonario negocio, que implica a muchos sectores de esa región que, por el momento, no tienen respuesta.
LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION DE DESAFIO ECONOMICO