Gutiérrez compraría tierras y varios problemas más
El “Barba” Gutiérrez tendría decidido incorporar las tierras privadas al patrimonio del municipio para darle un corte a la situación del distrito. Según afirmó, están negociando la compra para luego cobrárselas a la gente mediante un sistema de cuotas. Fuerte indignación social ante la medida del cuestionado intendente
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El escenario en Bernal, partido de Quilmes, continúa siendo complejo debido a las tomas de terrenos producidas en el municipio que intenta conducir Francisco “Barba” Gutiérrez.
Luego de varios días de ocupado el predio del frigorífico abandonado y unas canchas de fútbol aledañas (entre algunos espacios), y de las ideas y vueltas del intendente que contaron con el mutismo oficial ante el escenario, finalmente podría llegarse a un acuerdo, aunque este no sea el esperado.
Es que el minado Jefe comunal, comenzó a manejar la idea de incorporar las tierras a la propiedad municipal. "Hay terrenos privados que los dueños quieren vender", indicó.
Esa puerta implicaría hasta el momento la posibilidad de comprar dichos espacios para luego entregárselos a la población, quienes serían beneficiadas mediante el pago de un sistema de cuotas. “Estamos negociando la compra pero no vamos a permitir que se haga una villa”, aclaró aún más su plan el Jefe de Quilmes.
"Estos terrenos fueron ocupados por otros vecinos, son todos conocidos. Son terrenos que hace muchísimos años que no se usaban y hablamos sobre el precio de venta", remarcó Gutiérrez.
En esta estrategia para escapar de la crisis institucional, hay algunos puntos dables de analizar: cómo será la negociación con los privados, de qué modo se impondrán los valores y cuál será el precio final, en qué condiciones legales el municipio se hará cargo de los terrenos, cómo abonará el distrito, cómo se entregarán a los presuntos beneficiarios. Todos estos interrogantes se urden en una gestión ganada por los grises y los agujeros negros.
Sobre los últimos puntos circula la mayor indignación social debido a que comenzaron a denunciarse supuestos vínculos con punteros políticos y barriales, y se especula que en la cesión de tierras esta cuestión incida plenamente con objetivos políticos a futuro, más precisamente a 2011.
Además, parte de la sociedad quilmeña se opone férreamente a la decisión política ya que la consideran como “un antes y un después” en lo que refiere a las tomas, generando un marco cada vez más apto para las ocupaciones en el distrito y en la provincia de Buenos Aires.