La Encuesta de Expectativas de Inflación de la Universidad Torcuato Di Tella creció en el mes de diciembre al 35% para los próximos 12 meses. Por qué la gente cree que la inflación trepará al nivel más alto desde la llegada del kirchnerismo al poder
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Los economistas suelen definir a la inflación como el aumento generalizado y sostenido de los precios, generalizado porque abarca a todos los productos que hay en el mercado y sostenido porque tiene una duración en el tiempo.
De estas palabras de neto corte liberal es en lo que suelen basarse los defensores del proceso kirchnerista para defender la política económica del gobierno, y asegurar ante quienes lo quieran escuchar que en nuestro país no hay inflación, sino que hay aumentos de precios que no son generalizados sino que son estacionarios de acuerdo a la época del año en que se trate.
De hace un tiempo a esta parte, la inflación está en el tapete de la opinión pública, donde los índices de precios dados a conocer desde el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) son criticados por propios y extraños, y la gente ha dejado de confiar a los mismos para renegar de ellos.
El Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella dio a conocer los resultados de la Encuesta de Expectativas de Inflación (EI) correspondientes al mes de diciembre.
A nivel nacional, la inflación esperada por la gente para los próximos doce meses se mantiene en 30% según la mediana de respuestas. Este número iguala el máximo histórico de la serie. Si se toma el promedio, las expectativas de inflación llegan a 35,1%. Conforme a la mediana, las expectativas de inflación son homogéneas en todas las regiones del país, situándose en 30%.
Para los próximos doce meses los analistas macroeconómicos consultados en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el BCRA anticipan que el resultado de la medición del IPC GBA se ubica en 11,6% según la mediana de la distribución de respuestas. De esta manera, la brecha entre el pronóstico de los analistas y las expectativas de inflación del público se ubica en 18,4 puntos porcentuales. Según el promedio, la brecha se sitúa en 21,3 puntos porcentuales. En el REM los analistas responden sobre la variación esperada del Índice oficial, mientras que en la Encuesta de Expectativas de Inflación que realiza el CIF los agentes contestan sobre la variación esperada en los precios. La significativa diferencia entre estas dos medidas continúa reflejando la escasa credibilidad de la medición oficial de inflación.
En diciembre, las expectativas de inflación del estrato de mayores recursos se sitúan en 28%. Para el sector de menor poder adquisitivo la mediana se mantiene en 30%. Conforme al promedio, la inflación esperada por el sector de mayor poder adquisitivo se ubica en 32%, mientras que para el estrato más pobre de la población llega a 37,6%.
A lo largo de toda su historia, la Argentina ha sufrido distintos vaivenes en sus índices inflacionarios, que han repercutido aunque sus autoridades no quisieran, en la situación política y social del país. En la actualidad, todos los sondeos de opinión efectuados, remarcan que la inflación, para los argentinos es uno de los temas que más los preocupan, estando entre los tres primeros lugares, lo que deja en claro que la inflación ha vuelto a ser uno de las dificultades medulares para los argentinos, que no quieren que se produzca una nueva corrida inflacionaria que haga sumergir a nuestro país en una de sus tantas crisis a las que los ciudadanos ya parecen haberse acostumbrado.