El intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, admitió sentirse “afectado” por la acción de los pobladores que decidieron instalarse en el predio del frigorífico abandonado. En ese marco, solicitó “poner límites”, generando múltiples lecturas. “La propiedad privada hay que respetarla”, sentenció, intentando aclarando limpiar con sal el foco de conflicto
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El jefe comunal de Quilmes, Francisco "Barba" Gutiérrez, se refirió públicamente a los hechos ocurridos en su distrito y afirmó estar “afectado” por la situación.
Advirtió que "la propiedad privada hay que respetarla" y reconoció que las tomas son un delito, aludiendo a lo acontecido en Bernal, en el predio de un frigorífico abandonado ocupado desde ayer.
"Estoy preocupado porque se genera una psicosis colectiva, de desesperación para tomar terrenos y ese es un método que trae consecuencias. Esperemos poder calmar los ánimos, mediar y llegar a un consenso", sostuvo Gutiérrez aminorando su tono inicial.
El Jefe comunal salió a denunciar que las acciones se prolongaron y los ocupantes se trasladaron a una cancha de fútbol lindera al predio.
Esta última ocurrió en un terreno ubicado en Camino General Belgrano y Lamadrid, en cercanías de la propiedad del frigorífico Finexcor, que se encuentra sobre la calle Montevideo, entre el arroyo Las Piedras y Mosconi.
El intendente kirchnerista consideró que "hay una necesidad que no se puede ignorar", al tiempo que indicó que no justifica "los métodos violentos". Sin embargo, apuntó que "no alcanza" con las viviendas que se construyeron en esa comuna, enviando múltiples y difusos mensajes.