25 de noviembre de 2010
DANIEL SCIOLI
Refrescar los objetivos
Detrás del operativo clamor que pide por la reelección del Gobernador está la intención de instalarse como el único candidato del oficialismo en la Provincia, despejar fantasmas y no perder el escalón que lo ubicaría primero si Cristina se cae. El pedido a sus ministros y el juego de los intendentes
F5. Actualizar. Sobre la misma pantalla retocar lo mínimo indispensable, pero con el objetivo de mostrar algo nuevo que no lo es.
El aluvión de opiniones acerca de las candidaturas oficialistas para el año próximo, con el centro en la reelección de Cristina Fernández en Nación y Daniel Scioli en la Provincia, plantea un statu quo que en paralelo lleva impregnado un refresh político, fundamentalmente impulsado por el Gobernador para despejar cualquier fantasma y a la vez instalarse como el exclusivo aspirante al cargo bonaerense.
Menos velado, el refuerzo en la instalación lleva impregnado el objetivo de colocar a Scioli en un sitial que lo convierta en la principal alternativa si Cristina decide no seguir, o el efecto post Kirchner se diluye en la opinión pública. Aunque lo nieguen en público, algunos aún albergan esa esperanza.
“Ella, nosotros, ellos”, dicen en calle 6 para cerrar un paquete que además ata a los intendentes en busca de su continuidad.
Scioli habilitó a ministros, jefes comunales y líderes distritales a decir lo que evita de su boca: “Reelección para la Presidenta, el Gobernador y los alcaldes”. Estos últimos plasman un operativo clamor diseñado en la arquitectura política del sciolismo más puro. Incluye la jugada mantener con rienda corta al PJ provincial y extender relaciones a otros sectores afines.
Un mes atrás, con Néstor Kirchner en vida, prendía sobre el Gobernador una idea alimentada por fogoneos internos y externos. Los números de los encuestadores avivaban ese fuego que tanto molestaba al ex presidente. Scioli evitó salir del libreto. De todos modos, su sombra proyectada en la Casa Rosada seducía a peronistas disidentes y no tan disidentes.
En el presente, si bien la tendencia alcista del ex motonauta en los números no se alteró, sí se modificó el humor social reflejado en favor de Cristina Fernández. Mientras eso se mantenga, la chance presidencial se cierra para el resto.
Operar el deseo del bonaerense de quedarse en la Provincia es delimitar territorio, encerrar al grueso de la tropa y mostrarse como parte fundamental de un todo que se encolumna detrás de la jefa de Estado.
“El nuevo escenario clarificó y ordenó el panorama. Hoy todos se alinearon alrededor de Cristina Fernández Presidenta y Scioli Gobernador. Alrededor de Daniel había ilusiones y proyectos para lanzarlo a la carrera presidencial, ya no” se sincera un ministro provincial. Reconoce, no obstante, que “hay en la Provincia sectores muy conservadores que quieren terminar con el kirchnerismo y veían en él la alternativa”.
“Algunos son amigos de Scioli y los entusiasma su carrera, no la política. Otros impulsan su carrera presidencial porque ven en él la posibilidad de frenar el proyecto nacional, porque son conservadores, pero van muertos, porque él se porta maravillosamente bien”, dice una voz del oficialismo.
La campaña
Si un intendente del Conurbano habla de la reelección, desde La Plata habrá reafirmaciones hacia los medios periodísticos haciéndolo saber y fomentándolo.
Las pintadas que hasta ahora anunciaban sólo “Scioli 2011”, empiezan a ser completadas con la palabra “gobernador”. Los carteles se multiplicarán, sobre todo en los caminos hacia lugares turísticos. El verano, temporada predilecta para el sciolismo por los resultados arrojados en experiencias anteriores, será explotado al máximo. El mandatario presentará incluso su equipo de futsal en un cuadrangular en la Costa.
La agenda internacional incluye en lo inmediato un viaje a Israel, desde donde piensa volver con anuncios; la recepción del gobernador de Río de Janeiro, con quien hará inauguraciones; una reunión con Evo Morales y la asistencia a la cumbre de presidentes latinoamericanos en Mar del Plata. Y habrá más. El eslogan “El mundo en la Provincia y la Provincia en el mundo” nunca se archivó, pero había entrado en desuso. Vuelve con todo.
“Desde la gestión se hará la instalación y el mantenimiento de una imagen que
hoy nos asegura estar muy por encima de cualquier otro candidato”, reafirman en
La Plata. Exigencia para los ministros. Junto a las tareas de gestión instalarán la idea de un proceso con necesaria continuidad.
La rosca
“Lo de habilitar a los intendentes fuertes a hablar de la reelección es para mostrar que no será tan fácil debilitarlo: es para mostrar fortaleza. Si te apoyan los intendentes de Merlo, de La Matanza, de distritos de peso, mostrás más poder a quien te quiera disputar la candidatura”, resume el mismo ministro quejoso de los sectores conservadores que presuntamente quieren arrastrar a Scioli a una postulación nacional.
La muerte de Kirchner parece encerrar al mandatario en la Provincia, pero también le da más independencia para moverse. Como referente del oficialismo en el territorio con más peso electoral del país, nadie podrá negarle poder de lapicera en el armado de las listas, ni imponerle un vicegobernador si no hay consenso.
Aunque reniegue muchas veces de esa rosca política tan amada por los viejos peronistas, Scioli, sin armar sciolismo, deberá ejercer liderazgo político. Y, entre otras cosas, comandar el PJ con -o a pesar de- Hugo Moyano. Una parte del sindicalismo ya se alineó en la aclamación de la candidatura, pero la desconfianza hacia el camionero es evidente en diferentes rediles.
Sólo en una ingenuidad ajena a la gran política podría creerse que todos los intendentes son gustosos de aceptar a Scioli como “el jefe”. Pero el combo Moyano, imagen, consenso, y garantía de no meterse en los distritos, hace del Gobernador la mejor opción para la mayoría de los caciques.
Suma Scioli, además, la exclusividad de la firma para habilitar la herramienta electoral con la cual se competirá el año próximo. Y su gente ya salió a decir “colectoras no”. Música para los oídos de los intendentes. Esto también forma parte del refresh.
“Debe afianzarse mucho como parte del proyecto nacional y ser la segunda figura detrás de Cristina, y ser el jefe político de la Provincia. Desde Duhalde no hay un jefe más que Kirchner. Esto ordena”, opina un hombre del Ejecutivo.
El Gobenador junta alcaldes y mira de reojo las renovadas intenciones de Sergio Massa de competirle en una interna. De hecho, apuntalan al hombre de Tigre un grupo de dirigentes. Desarticular ese sector es otro de los objetivos fijados en la Gobernación con la venia de Nación, desde donde también trabajarán en ese sentido.
De todos modos, buscan minimizar en el entorno de Scioli a cualquier contrincante interno, e instalan como “la discusión” la elección del compañero de fórmula. Pasa igual en la esfera nacional: ya le buscan posible acompañante a Cristina. La Tecla adelantó en su edición anterior el deseo de la Presidenta de ser acompañada por Carlos Reutemann. Absolutamente nadie lo desmiente. En marzo sería el gran anuncio.
En la Provincia, la balanza en el gabinete se inclina a favor de Baldomero Álvarez, pero ése es un puesto a negociar con Olivos. Por eso Scioli “debe mostrarse fuerte para armar las listas y elegir al vice. Cristina se meterá un poco, pero todos querrán participar. Scioli tratará de llegar con la mayor estatura y la mayor independencia”, fue la conclusión de un funcionario.
Se sabe que Kirchner quiso correr a Cacho Álvarez del gabinete bonaerense.
El ministro de Desarrollo Social resistió, pero en la memoria de la Presidenta persisten aquellas charlas con su marido sobre quienes, supuestamente, alimentaban en Scioli la aventura presidencialista. La Tercera sección quiere que sea de ellos. Si no es Álvarez, puede ser Julio Pereyra.
Aseguran que Amado Boudou tenía casi todos los números en el esquema de Kirchner. Se anotan Florencio Randazzo y Aníbal Fernández. ¿Sergio Massa? Al lado del Gobernador, sostienen, “es pan con pan, no va a ser la fórmula”. ¿Gustavo Pulti, Pablo Bruera, Horacio González, Gabriel Mariotto? Nombres sobran.
Se descarta hoy a Martín Sabbatella, porque cuestiona demasiado la gestión del Gobernador. Y, como para sumar incertidumbre, desde Olivos salen versiones que hablan de una compañera mujer.
Así las cosas, Scioli potencia su candidatura provincial a través de interpósitas personas.
“En este tramo el Gobernador se va a fortalecer. Si Cristina decide no ser candidata, ahí iría directamente. No va a enfrentarla. Si no, debe reelegir, ser jefe, y luego será Presidente. Esperar cuatro años no es tanto, es joven”, recomienda un ministro de los que no están directamente en el ala política.
VER NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN Nº 390 DE REVISTA LA TECLA