11 de octubre de 2010
INTERNA RADICAL
Cobos-Alfonsín y el plan de baja tensión discursiva
Los dos precandidatos presidenciales coinciden mediante sus expresiones públicas que todavía "no es la fecha apropiada" para la confrontación de ideas y evitan cruzarse directamente. Afirman que "el debate ahora es con el Gobierno y no entre radicales", sin embargo sus acciones se contraponen a esos mensajes
Los dos precandidatos presidenciales del radicalismo, Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, rechazaron la idea de la conducción de la UCR de realizar un debate público a fin de año sobre políticas públicas de cara a las primarias de agosto de 2011.
En ese marco, decidieron continuar con la estrategia evidenciada desde sus discursos de mantener fríos los ánimos en cuanto a sus conflictos públicos. Por el momento prefieren, según admiten hacia el afuera, evitar cruces para no desgastarse ni desgastar la imagen del partido.
Por esto es que anuncian a cada paso que en diciembre no se discutirán las candidaturas ni las potenciales alianzas, y que aguardarán concordar con las autoridades del bloque el momento preciso el año próximo.
Sin embargo, en los hechos, las palabras pueden verse desvanecer. Es que ambos dirigentes producen acciones que generan lecturas discordantes con sus mensajes.
Julio Cobos, hoy asoma como cercano a la derecha. Su proyecto del Servicio Cívico Militar y las líneas tendidas por sus patas provinciales hacia las huestes PRO, son una evidencia.
Comenta entre risas un consultor político: “no es casual que el ejecutor de la política cobista en la Provincia, como el intendente de Junín, Mario Meoni, haya dicho lo que dijo sobre el acercamiento con De Narváez”.
Si bien en la actualidad, las expresiones y el vínculo entre las partes parece diluirse, en el interior de las fuerzas el deseo y la proyección siguen conjeturando para rubricar el acercamiento.
Por el lado del hijo del ex presidente, sus fotos son el dato. En este caso, la toma que lo muestra sentado junto al economista de la Coalición Cívica en un acto proselitista en Santa Fe, puede operar como la antesala para la vuelta de los lilitos al Acuerdo Cívico y Socia.
A pesar que la jefa del espacio, Elisa Carrió, anunciara que recién en diciembre definirán cómo jugarán, su interlocutor se exhibió cómodo con Ricardo Alfonsín, y la puerta se entorna levemente tras el portazo de la CC.
Debe estudiarse las repercusiones que dentro del partido radical se disparan y cómo quedará el siempre conciliador “Ricardito”.
Sus discursos envían una postura centralmente oficial, pero sus hechos envían señales hacia adentro que siguen marcando la distancia entre los dos personajes que pugnarán por la fórmula del Acuerdo.