2 de octubre de 2010
INSEGURIDAD PROVINCIAL
Las cámaras y la política del Gran Hermano
La instalación de cámaras de seguridad se está convirtiendo en la medida central, con la que se intenta sostener la escalada delictiva. A las 64 de la nueva red de Hurlingham, deben sumarse las 30 que hoy Daniel Scioli presenta en Vicente López. El ojo global como estrategia de contención en todo el Conurbano
Ya se inauguraron 64 en el distrito de Hurlingham, conducido por Luis Acuña, conjuntamente con el centro de monitoreo satelital, en el marco del Programa Integral de Seguridad Ciudadana.
A éstas, deben anexarse las 30 que hoy, Daniel Scioli junto al titular de la cartera, Ricardo Casal, exhibirán en el municipio de Vicente López, comandado por Enrique “japonés” García.
Las palabras en esta temática como siempre abundan y devienen en sistemáticas en cada presentación. "Este centro de monitoreo es para intensificar la prevención, facilitar aún más el trabajo de nuestra Policía articulado con la Justicia".
La lucha que intenta dar la Provincia, como repite el Gobernador, palmo a palmo con el delito, hoy está copada por el mecanismo de cámaras de seguridad, que si bien, en contados distritos (como Tigre) puede generar algún atisbo de solución, en lo que a política global se remite, no alcanza, no colma las expectativas sociales, ni previene.
La política del Gran Hermano implementada desde Seguridad y Justicia, todavía no logra contener ni paliar en cuanto se lo ha propuesto, sin embargo su funcionalidad es constantemente destacada. “Son esos ojos tecnológicos que instalados en lugares estratégicos agilizan el accionar policial y la operatividad de la fuerza”, admiten potenciando la venta del producto.
Eso de mirar a todos minuto a minuto, parece engendrar su antítesis y no mirar a nadie. Ese precepto de controlar para castigar, dispara las estadísticas delictivas siempre en ascenso. De la observación total, a la mera observación. Y después al acompañamiento pos hecho consumado.