La iniciativa fue anunciada ayer por el ministro Baldomero Álvarez de Olivera. Prevé la incorporación de trabajadores de cooperativas para que actúen como operadores terapéuticos. Desde el sector médico indican que es "aberrante" que personas sin capacitación participen en los tratamientos
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El ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, Baldomero Álvarez de Olivera, recibió ayer a coordinadores regionales y distritales de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones y a los responsables de los Centros Provinciales de Atención (CPA), con el objetivo de definir cuestiones relacionadas con la implementación del Programa Envión.
En ese marco, el ministro adelantó que está prevista la incorporación de trabajadores de cooperativas para que puedan actuar como operadores terapéuticos y comunitarios, acompañando a los jóvenes que padecen alguna adicción a los tratamientos que requieran, así como a la escuela y a todas las actividades deportivas, culturales, que estén previstas en el programa.
Álvarez de Olivera expuso que el objetivo de esta primera etapa es que cada municipio con más de 100 mil habitantes cuente con unos 50 cooperativistas que, una vez capacitados por profesionales en Adicciones de esta cartera, puedan acompañar los tratamientos de 10 jóvenes cada uno.
La polémica medida que incluye la incorporación de trabajadores de cooperativas a los programas de atención de adicciones ya generó rechazo sobre todo en el sector médico. Los profesionales de la salud sostienen que es una “aberración” que personas sin capacitación o con apenas un curso de meses estén a cargo de una persona enferma.
“A nadie se le ocurriría que un paciente con por ejemplo, problemas cardíacos, quede a cargo de alguien sin capacitación. Es una vergüenza que pretendan convertir en operadores terapéuticos en dos meses a trabajadores de cooperativas sin ninguna experiencia previa”, sostuvo en diálogo con La Tecla, una profesional que se desempeña con adictos.