A un año de la inundación de Bahía Blanca: qué se está haciendo para que no se repita
Luego de los trabajos de reconstrucción y la ayuda a los damnificados, se comenzó con una obra clave. Provincia y municipio trabajan en conjunto. El desastre costó 18 vidas humanas. “Nadie sale igual de una catástrofe”, dijo el intendente.
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Hoy se cumple un aniversario de la trágica inundación que sumió a toda la ciudad de Bahía Blanca y su área circundante, costó 18 vidas humanas e incontables daños materiales y obligó a repensar los sistemas de alerta y las obras de infraestructura necesarias para hacer frente a estos eventos climáticos extraordinarios.
A un año de aquel desastre, el intendente Federico Susbielles envió un mensaje a la ciudadanía en el que destacó tanto la solidaridad de la gente de a pie como las obras realizadas en este tiempo para reconstruir la ciudad. “Nadie sale igual de una catástrofe”, dijo el alcalde.
Luego de los trabajos de reconstrucción esenciales y la coordinación del envío de ayuda a los damnificados, la ciudad y la Provincia de Buenos Aires encararon la realización de obras de infraestructura de más largo aliento con el fin de contener mejor los excesos de agua por temporales de gran envergadura y evitar que vuelva a producirse una inundación de tal magnitud.
Ahora comenzó la reconstrucción y ampliación del canal Maldonado, una obra fundamental para ese objetivo. El arroyo Maldonado fue canalizado entre 1949 y 1951, tras una gran inundación que asoló a Bahía Blanca en 1944, con el fin de impedir los desbordes. Funcionó bien hasta que el evento climático de hace un año superó todas las previsiones. Ahora podrá transportar mucha más agua. Además, el revestimiento, que se había deteriorado a lo largo de las décadas, se hará a nuevo.
La reconstrucción del Canal, que se inició con la demolición del puente Pampa Central, implica un aporte del Ministerio de Infraestructura bonaerense de unos 110.000 millones de pesos. La administración Milei aún no intervino en las obras. “Hay acompañamiento de la Provincia. Esperamos que el gobierno nacional se pueda sumar”, dijo Susbielles.
No todo son grandes obras. Además de la reconstrucción del hospital Penna y la reparación de los daños en la infraestructura de la ciudad (aún hay calles en reparación), que se fueron realizando a lo largo de los meses, el desastre también obligó a destinar ayudas económicas a los afectados para que pudieran reparar sus viviendas.
Según un documental realizado por geólogos de la Universidad Nacional del Sur (UNS), la catástrofe tuvo la magnitud que tuvo porque hay muchas zonas en las que el agua no puede escurrir, en parte por el uso de materiales impermeables en la construcción. La ocupación de terrenos bajos con viviendas contribuyó a que las consecuencias fueran especialmente graves.