17 de febrero de 2026
MALOS VECINOS
Alarma sanitaria en la costa: con los efluentes a otro lado
Un relevamiento detectó que residuos no depurados estarían siendo redirigidos desde Villa Gesell hacia General Madariaga, en una maniobra sin respaldo técnico ni informes oficiales. La ausencia de controles y la falta de explicaciones del municipio agravan la preocupación por el impacto ambiental en ambas zonas.

Un relevamiento en la zona de la planta depuradora de Villa Gesell encendió alarmas por modificaciones recientes en el escurrimiento de efluentes cloacales, sin que exista hasta ahora una explicación técnica por parte del municipio. Según los registros comparativos, la merma en sectores donde históricamente ingresaban estos líquidos no sería casual, sino consecuencia de una alteración del sistema de saneamiento.
El cambio coincide con la apertura de un zanjón que, según detectaron los ediles del bloque La Libertad Avanza - UVG, estaría desviando residuos cloacales hacia General Madariaga, lejos del recorrido que debía llevarlos primero a Monte La Paloma y luego a Mar Chiquita. Lo más grave: el líquido no provendría de un proceso de depuración adecuado, lo que multiplica los riesgos ambientales en dos distritos.
La ausencia de información oficial y la falta de monitoreo técnico alimentan sospechas sobre decisiones improvisadas o directamente irregulares en la gestión de los residuos sanitarios, con impacto potencial sobre ecosistemas y áreas comerciales cercanas.
El concejal Luis Vivas, quien impulsó el relevamiento, adelantó que presentará requerimientos formales para determinar responsabilidades y exigir garantías ambientales. Mientras tanto, el desvío de efluentes continúa sin respuesta pública, exponiendo una falla crítica en el sistema de saneamiento que ningún área del Estado se apresura a aclarar.