Argentina
Miércoles, 5 octubre 2022
INFORME ESPECIAL
18 de septiembre de 2022

El rol de la Iglesia: la santa grieta

El atentado a la vicepresidenta dejó al descubierto el lado más virulento de la grieta que divide a la política. En este escenario, cuál es el rol de la Iglesia en sus diferentes congregaciones y cómo se desenvuelve en medio de las disputas partidarias. 

“Yo siento que estoy viva por Dios y por la virgen, realmente. Así que me pareció que si tenía que agradecer a Dios y a la virgen tenía que hacerlo rodeado de curas por los pobres, de curas villeros y de hermanas laicas, de hermanas religiosas” fueron las palabras de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en su primera aparición pública tras el intento de asesinato el pasado 1 de septiembre. Con este acto la exmandataria selló la comunión con un sector de la iglesia católica que se transformó en protagonista tras el intento de magnicidio.

La primera muestra de acercamiento se dio el 10 del corriente mes en una misa realizada en la basílica de Luján que no estuvo exenta de polémicas luego de que el propio arzobispo de Luján, Jorge Scheinig pidiera disculpas en el final de su discurso: "Perdón, metí la pata", dijo el responsable de la arquidiócesis Mercedes-Luján.

El rol de la Iglesia: la santa grieta

Tanto la misa, como la foto de la vicepresidenta con referentes de los “curas de opción por los pobres” despertaron miradas contrapuestas de la oposición, como también de los sectores más discordantes del catolicismo y puso la lupa en el rol de la iglesia, como así también en las tensiones que genera puertas adentro la estrecha vinculación con el oficialismo, además de las convocatorias políticas tras el ataque a Cristina Kirchner.

El rol de la Iglesia: la santa grieta

En la historia argentina, la iglesia supo ocupar un lugar de privilegio como actor político, no obstante, la grieta de los últimos años dejó a la religión en un lugar de complejidad para desenvolverse en medio de las diferencias antagónicas. Tal es así que el obispo marplatense Gabriel Mestre señaló este medio que “hay sectores y personas pueden sacar un rédito político”.

Similar lectura hizo el pastor evangélico Juan Zuccarelli quien señaló que: “cualquier circunstancia está siendo aprovechada políticamente, por un partido político o por una ideología política y eso aleja”

Si bien al unísono, diferentes representantes religiosos condenaron el ataque a Cristina Kirchner, algunos sectores se mantienen críticos al Frente de Todos, en tanto, que otros piden por Cristina 2023.

Más allá de la convocatoria al diálogo entre los distintos actores y poderes estatales, la iglesia, se ha convertido en un canal de consulta permanente para la clase política y por este motivo quedó en medio de una encrucijada que le impide mantenerse al margen de la grieta. 

Pero qué piensan y que lectura hacen los diferentes actores y representantes religiosos de la coyuntura política y social tras el atentado a la vicepresidenta. Miradas contrapuestas y definiciones en un escenario convulsionado. 


Francisco "Paco" Olveira (Curas de opción por los pobres)
“La posibilidad de Cristina 2023 es una realidad que hace poco no lo era”


¿Cómo evalúa el escenario político y social tras el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner?

-El escenario político es distinto, creo que la posibilidad de Cristina 2023 es una realidad que hace poco no lo era. Por otro lado, ojala podamos entender que los discursos de odio tienen muy mal pronóstico y esto no fue un grupo de locos, sino una consecuencia de ese odio que de los medios hegemónicos  y una parte mayoritaria de la oposición política que es muy agresiva y también del Poder Judicial, que tocar Cristina es tocar todo un proyecto que uno puede estar de acuerdo o no, pero es el más mayoritario de la Argentina. 

El rol de la Iglesia: la santa grieta

-¿Qué es lo que espera la iglesia de la clase política?

-No puedo hablar en nombre de la iglesia, porque la iglesia somos todos los bautizados. Yo puedo hablar como integrante del grupo de Curas de opción por los pobres y lo hemos expresado públicamente. 

Creemos que necesitamos un gobierno que sea más claro, más eficiente con los poderes reales de la Argentina, no se puede ser débil con los poderosos porque te llevan puesto y no puede convalidar que los sojeros no hayan liquidado la soja hasta conseguir una cotización diferenciada del dólar cuando ellos tienen ganancia extraordinarias y los insumos lo compran al dólar oficial, entonces la ambición de unos pocos se choca con un gobierno que muchas veces no la pelea contra esos poderes. 

-En este escenario donde se habla de la grieta permanente, ¿considera que algunos sectores buscan utilizar políticamente a la iglesia?

-Escuché que el encuentro de Cristina con el grupo de "Curas de opción por los pobres", es porque busca dividir a la iglesia, me parece que no puede haber algo más mal intencionado y más odioso que decir eso, porque hay que respetar las convicciones profundas de cada persona. La vicepresidenta dijo: "Me quise reunir con ustedes, porque ustedes están con los pobres en el país y siento que estoy viva porque Dios y la virgen me protegieron", eso no es dividir la iglesia y son discursos de odio.

Gabriel Mestre (Obispo de Mar del Plata)
“La iglesia tiene que mantenerse en diálogo, no al margen”


El rol de la Iglesia: la santa grieta

¿Cómo evalúa el escenario político y social tras el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner?

-Me parece gravísimo y serio, más allá que no se haya perpetrado, eso marca claramente una situación de gravedad y seriedad que claramente es una señal de alerta importante. También las lecturas posteriores de distintos sectores político partidarios, que de alguna manera hacen de esto una cuestión de rédito político, también es serio. Me parece que lejos de unirnos en una postura bien clara por la paz, por el cuidado de la democracia y por lo que le pasó a quien es la vicepresidenta, hay sectores y personas pueden sacar un rédito político y hay que pensarlo en clave de repensar los canales institucionales propios para poder resolver algo que ha sido grave.

-¿Con esto se busca utilizar políticamente a la iglesia?

-En un punto se podría decir que la misa de Luján, siendo algo positivo como celebrar un acto religioso por una situación particular, terminó siendo instrumentalizada por algunos sectores en clave política - partidaria y la fe nunca debe utilizarse en ese sentido. La fe invita a un compromiso político pero con mayúsculas donde cada persona tiene que elegir el camino y hubo una utilización con un fin político partidario que no se pensó cuando el arzobispo pensaron en este acto.

-¿Cómo se mantiene la iglesia al margen?

-La iglesia tiene que mantenerse en diálogo, no al margen. De manera concreta en mi obispado recibo a todas las personas que piden audiencia y tengo fotos con todos los sectores político partidarios del ámbito local y creo que de esa manera, nadie me ha identificado con un sector partidario particular y la iglesia se tiene que manejar a nivel de los principios de la doctrina social que se actualizan en varios canales partidarios diferentes y distintos.

-¿Son un sector de consulta de la dirigencia política?

-Con todos tengo un ida y vuelta muy saludable, algunos son públicos y otros tiene que ver con un off de record ante ciertas realidades, con las cuales uno intenta como líder  religioso comprometido con la sociedad civil hacer aportes para poder crecer en humanidad, respeto, diálogo y paz social que es lo  que tanto necesitamos.

-¿Qué es lo que espera la iglesia de la clase política?

-Particularmente, la consecución del bien común, que decirlo es un poco abstracto, pero en definitiva es lograr en este tiempo, espacio y en estas coordenadas concretas que se pueda llegar al bien común de todos los argentinos privilegiando y cuidando de forma particular a los sectores más vulnerables, lo que el Papa Francisco llama "las periferias geográficas existenciales" en este caso concreto de nuestra patria. El encuadre está claro, pero en lo concreto hay coyunturas que se tienen que discutir, pero para eso están los equipos del Estado y los equipos de la iglesia que buscan colaborar cuando son convocados para dar una opinión con respecto a las temáticas particulares que hay que resolver como la inflación con la gravedad que tiene y la complicación que genera, como hacer un planteo legítimo de un pago de una deuda externa que no termine siendo con el hambre de nuestro pueblo, ahí tenemos los polos de una atención que el poder político tiene que resolver.


Rev. Juan Zuccarelli (Federación de Consejos de Pastores de la provincia)
"Siempre se ha intentado tener el poder de una u otra iglesia"

El rol de la Iglesia: la santa grieta

¿Cómo evalúa el escenario político y social tras el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner?

-La violencia está instaurada en todos los estratos sociales, el político con la grieta que también es violencia hasta las clases sociales más bajas, ahora pasó a un lugar inusitado que se atente contra la vicepresidente es algo extremadamente peligroso, porque se puede tomar de distintas formas en lo que es el pensamiento político. Se puede tomar como una célula extremista, un desquiciado, una persona con odio, con rencor o una acción política, entonces de acuerdo a como se tome o se den las circunstancias, es como la gente va reaccionar, entonces gracias a Dios no pasó a más y no fue a más, porque yo creo que hubiéramos tenido un grave problema con las personas que tienen distintos pensamientos. 

-¿Qué es lo que espera la iglesia de la clase política y los distintos poderes?

-Nosotros pensamos, oramos y pedimos es que pongamos el corazón en la nación, más que el partidismo o la ideología, porque necesitamos salir a flote porque no solo está la grieta que se transforma en una violencia verbal, sino también el tema de la economía y nosotros como iglesia evangélica es que los políticos hagan un acuerdo, se sienten en una mesa llamando a todos los actores, porque hay muchas personas que pueden aportar ideas, soluciones y acercamientos que llamen a todos los actores de la sociedad, porque estamos en una crisis social y no es solamente una crisis por la violencia o la economía, y parece que es un todos contra todos. 

Nosotros como iglesia evangélica tenemos una palabra de pacificación, de unidad, ese es nuestro corazón y nuestro lema y vemos que no está sucediendo, porque cualquier circunstancia está siendo aprovechada políticamente, por un partido político o por una ideología política y eso aleja. 

Para reflotar al país hay que ver que nos acerca y no lo que nos divide, como podemos dialogar, como podemos tirar para adelante. Siempre van a haber diferencias y más en la política, pero los políticos actuales no son capaces de sentarse para dialogar y ver cuántas cosas tienen en común para el bien del país. 

-¿Considera que hay algún sector que busca utilizar políticamente a la iglesia?

- En la historia argentina se da cuenta de una distinta utilización de los gobiernos a las diferentes iglesias y fuera de la faceta espiritual, las iglesias tienen poder, algunas por la economía, por el prestigio, porque son un Estado y otras porque tienen gente que movilizan las masas. Entonces las iglesias sirven para los poderes políticos de uno u otro partido, el tema es que las iglesias se dejen utilizar, porque el rol es predicar el evangelio, estar con los pobres, con los necesitados y la Biblia nos dice que tenemos que orar por las autoridades y no dice que tenemos que ser utilizados por las autoridades. Pienso que siempre se ha intentado tener el poder de una u otra iglesia.