22/09
Las asunciones terminaron en una cena con Máximo en la que siguió la rosca bonaerense
Fue rápida y casi de ocasión en la residencia del presidente de la Cámara de Diputados. Hubo pocos comensales y mucha proyección de lo que viene. Como le gusta al diputado, los pormenores de la charla se guardan con celo
El grueso de la comitiva vino de Buenos Aires para asunción de los nuevos ministros bonaerenses volvió ni bien terminado el acto en la camioneta de Sergio Massa, a la que se subieron Raúl Pérez y los ministros Eduardo De Pedro y Juan Zabaleta. Pero Máximo Kirchner se quedó un rato más.

El presidente del bloque de diputados nacionales del Frente de Todos fue a participar de un brindis en la residencia del titular de Cámara de Diputados bonaerense, Federico Otermin, sobre la calle 51, a la vuelta del teatro donde se realizó la jura de los nuevos ministros: Martín Insaurralde, Leonardo Nardini y Cristina Alvarez Rodríguez, conjuntamente con la reasunción en otros cargos de los kicillofistas Carlos Bianco y Agustín Simone. 

Solo dos de los que juraron estuvieron en la residencia, y Máximo terminó rodeado en la mesa por Insaurralde; Nardini, Otermín; el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares; el presidente del bloque del FdT en la Cámara baja, Facundo Tignanelli; el diputado Juan Pablo De Jesús; y el secretario de Hábitat de la Nación, Santiago Maggiotti.

Fue una cena a horario americano. Terminó antes de las 9 de la noche y el menú fue una tabla de quesos para la entrada y carne como plato principal. En la charla se habló poco del acto y mucho menos del pasado. “Se habló del futuro, siempre se habla del futuro”, dijo una fuente consultada tras el encuentro. También detalló que en encuentro fue casi fortuito, sin invitaciones. De hecho, Nardini tenía planificado solo estar unos minutos y después irse al ministerio.

Los detalles finos de la conversación se guardan con celo, pero se siguieron delineando los pasos a seguir tras el desembarco de los intendentes en el gabinete provincial. Una rosca que los intendentes aman, el hijo de Néstor sabe trabajar como lo hacía su padre y Kicillof no comprende ni comparte.

En ese futuro inmediato del que se habló está la llegada al Ejecutivo provincial de más alcaldes o personas elegidas por ellos con la venia de Máximo. Algunos en breve, otros cuando pasen las elecciones generales y se le solicite a Kicillof reperfilar más áreas. El avance del intendentismo y La Cámpora sobre el mandatario bonaerense tuvo su primera andanada, pero no será la última. Mientras tanto, el Gobernador intenta salir del golpe que le provocó tener que correr a Bianco de la Jefatura de Gabinete. Anoche, Kicillof no tuvo ningún festejo. A dos cuadras y media de su casa, otros brindaban, reían y planeaban cómo siguen interviniendo en su gobierno.