25/11/2020
Diego y el poder: su relación con cada Presidente a lo largo de la historia
Maradona era un imán irresistible para cualquiera, incluso en el mundo de la política. Algunos aprovecharon su imagen para ganar adeptos, ya sea en la política partidaria o a nivel de clubes. Su cercanía con Cristina. Su rivalidad con Macri. El particular vínculo con Ménem. El afecto mutuo con Alberto. Galería de imágenes con cada uno
Cuando Diego Armando Maradona comenzó su periplo en el mundo del fútbol, ni los más aventurados podrían haber previsto lo que el futuro le depararía. La gloria deportiva tal vez, pero todo lo que se generó a su alrededor fue un torbellino imparable. De la noche a la mañana, se convirtió en la persona más famosa del país primero y luego del mundo. Y con la popularidad, se codeó con las mieles del poder.

Claro que su histrionismo y personalidad lo llevaron a forjar vínculos personales además con cada uno de ellos. Más cercanos o más distantes, con Maradona no había grises. Es por eso que nunca se guardó nada y siempre dijo lo que pensó, fuese o no políticamente correcto. Así como en la vida, despertó amores y odios en la política también.

La primera de las interacciones se da en tiempos de dictadura cívico militar. Corría el año 1979 y Argentina se coronaba campeón del Mundial juvenil, con Diego como figura excluyente. Junto con todo el plantel, concurrió a Casa Rosada para ser fotografiado junto al Presidente de facto, Jorge Rafael Videla. La anécdota es que la pericia de Maradona en el campo de juego logró que 6 jugadores del seleccionado, incluido él, lograran la baja del servicio militar.



Años más tarde, con la vuelta a la democracia, es muy recordada su imagen con el entonces Presidente Raúl Alfonsín, tras la gesta de la conquista de la Copa del Mundo de México en 1986, ya esta vez con la selección mayor. Más de 20 años más tarde, con motivo de la muerte del histórico líder radical, Maradona expresó: "Cuando asumió la presidencia yo estaba en Barcelona y era muy importante la vuelta de la democracia a nuestro país. Cuando recibí la noticia de su muerte me impactó".



Una de las relaciones más cercanas de Diego con un mandatario nacional fue la que forjó con Carlos Saúl Ménem. El riojano estuvo 10 años al mando de Casa Rosada, hecho que quizás también explique la longevidad del vínculo. Ya durante la gestión de Menem, en los ’90, Maradona se mostró muy cerca del presidente peronista. A tal punto fue estrecho el vínculo, que en alguna oportunidad manifestó que lo hubiese acompañado en una fórmula presidencial.

"El doctor Carlos Menem me ayudó a cambio de nada, nada. Yo me acerqué a él cuando pasó la tragedia de su hijo, Carlitos, en marzo del ’95. Pensé que podía darle algo. No sé, apoyo, algo... Cuando el peronismo perdió las elecciones con De la Rúa, en el ’99, fui a visitarlo, porque sentí que debía estar con él también en la mala y para demostrarle a todos que no tenía intereses por poder ni por nada. Fui cuando ya no estaba para la vuelta olímpica… La vuelta olímpica la dan los giles que se suben al carro de los vencedores. Y yo no soy de esos", relató Maradona en su biografía titulada "Yo soy el Diego".



Luego llegó Fernando De la Rúa al sillón de Rivadavia. Al comienzo, también recibió el apoyo del Diez. "Es un hombre muy creíble. Entre Eduardo Duhalde y De la Rúa, sabe todo el mundo con quién me quedo. Así que no hay historias. Entre esa ´yunta´, el Chupete es mi preferido", apuntó desde Italia el 30 de noviembre de 1998.

Pero en julio de 2001, en plena crisis de la Alianza y ya desde La Habana, Maradona le recomendó a De la Rúa "que se despierte de la siesta". "Yo al ‘presi’ le pediría que se despierte. Que la gente lo necesita, yo sé que es capaz, pero la siesta terminó", criticó.



El caso de Eduardo Duhalde fue particular, no solo por su llegada al poder sino por el inexistente vínculo con Diego. Años antes había manifestado su desagrado hacia el dirigente del PJ y eso no cambió con su paso por el poder.

Pero luego llegaría Néstor Kirchner a la Rosada en 2003 y eso traería de vuelta a Maradona a la escena política. A lo largo de la gestión del exgobernador de Santa Cruz y en especial durante el primer mandato de Cristina Fernández, el Diez afianzó su vínculo con la pareja presidencial.


Kirchnerista confeso, acompañó a la actual vicepresidenta en el velorio de Néstor.



Pero su romance con el poder sufriría un quiebre durante la presidencia de Mauricio Macri, con quien traía una rivalidad tras su paso por Boca Juniors, donde el empresario era entonces el conductor de los destinos del club de la Ribera. En más de una oportunidad se mostró muy crítico con su gestión.

A fines del año pasado, con la victoria de Alberto Fernández (junto a Cristina) en los comicios presidenciales, Maradona volvió a la Rosada. La sintonía con el Presidente fue inmediata, fundamentada en su fanatismo por Argentinos Juniors, el club que lo vio nacer al astro.