POR CARLOS F. RUCKAUF (*)
20/11
COVID: el peligro continúa
En esta columna, el exvicepresidente de la Nación analiza los problemas que podría atraer una temporada sin controles, con el espejo de lo que pasa en Europa. La primicia del mecanimso centralizado de distribución de las vacunas.
La segunda ola de la mortal epidemia golpea con dureza en España, Italia, Francia y Gran Bretaña y pone también en jaque los sistemas de salud de Bélgica y los Países Bajos.

Sería prudente suponer que, en nuestro próximo otoño, la peste podría volver sobre nuestro pueblo.

Ante eso, conviene alertar sobre las certezas de los gobernantes de los países del hemisferio norte, sobre los motivos del rebrote.

Quien más se han contagiado y transmiten es la población joven, que durante el verano boreal evitó todo tipo de cuidados y la mayor mortalidad se produce en adultos mayores y personas con comorbilidad. Los niños casi no se enferman y contagian poco.

En una carrera contra reloj, aquí y allí todos esperan que algunas de las vacunas pasen la fase tres y permitan que para abril del 2021 una parte significativa de la población esté vacunada.



La Unión Europea, además de las medidas de contención que son noticia periodística, ha decidido un mecanismo centralizado del control de calidad de las vacunas.

La Agencia Europea de Medicamentos (AEM) está conectada on-line, para seguir los procedimientos de, al menos, seis proyectos de vacunas lo que permite un transparente control de seguridad y una ulterior rápida autorización para la adquisición, también centralizada por parte de la AEM.

Las empresas cuyo producto requiera una especial cadena de frío, se han comprometido a garantizar el acceso seguro a los centros de distribución y aplicación.

A medida que las vacunas están disponibles, la Agencia asignará las dosis a cada país para un plan integral que cubra a los sectores de riesgo y al menos el 50% de la población económicamente activa.

Esto último apunta no solo a cortar la cadena de contagios, sino también a impedir un mayor nivel de deterioro de la economía.

Úrsula von Leyden y su equipo, supervisarán el proceso y el BCE bajo la conducción de Christine Lagarde, la financiación.

La vacunación no será obligatoria, pero desde mayo de 2021 habrá limitaciones para el movimiento intra europeo para quienes no tengan certificado de vacunación.

Dicho certificado será necesario también para ingresar al Espacio Schengen.

Esto está vinculado a la reciente experiencia donde los trabajadores migrantes y el turismo han sido centrales para explicar la virulencia de esta esta segunda ola.

Así como la primera experiencia europea alertó al gobierno argentino y permitió tomar medidas para evitar el colapso de la estructura sanitaria, sería pertinente que las nuevas certezas permitan anticiparse nuevamente.

(*) Exvicepresidente de la Nación