28/10/2020
Lugones espera el juicio oral lejos de APREVIDE
Con la inminente vuelta del fútbol, la suerte de Juan Manuel Lugones al frente del Aprevide, se encuentra en un limbo, donde, en uso de licencia, espera el sorteo del Tribunal que lo juzgará por los delitos de Abuso sexual, abuso de autoridad y amenazas.
Con la inminente vuelta del fútbol, la suerte de Juan Manuel Lugones al frente del Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) desde la gestión de María Eugenia Vidal, se encuentra en un limbo, donde, en uso de licencia médica, espera el sorteo del Tribunal que lo juzgará por los delitos de Abuso sexual, abuso de autoridad y amenazas.



Desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia, se evita dar definiciones sobre la suerte de Lugones. En este sentido, fuentes consultadas por LaTecla.Info, señalaron que la Justicia es quien tiene que avanzar en su situación procesal, al tiempo que no brindaron definiciones sobre su reemplazo, mientras dure su licencia médica.

Cabe recordar que el Juez de Garantías, Pablo  Raele, dio lugar al pedido de la fiscal Cecilia Corfield, a cargo de la UFI 15 y elevó a juicio la causa que compromete al titular del Aprevide, Juan Manuel Lugones, por Abuso sexual, Amenazas y Abuso de autoridad. La pregunta si se va o si se queda, aún sigue sin responder. 

Los hechos expuestos por la fiscal, Cecilia Corfield,  ante el juez Raele, dan cuenta, que a partir del mes de Mayo de 2016, en circunstancias en que Juan Manuel Lugones se hizo cargo como Secretario Ejecutivo de la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte, perteneciente al Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, una de las denunciantes, expuso que ejerció violencia psicológica contra su persona a quien en forma cotidiana le refería “vos sabés que no estás acá por linda” en clara alusión a su aspecto físico. Que en innumerables ocasiones refirió a su personal a cargo que las mujeres policías eran todas “putas”, “prostitutas” o “promiscuas”, humillando y deshonrando a la mujer por su condición de tal, además de otros agravios, naturalizando de ese modo la violencia simbólica.

Otra de las denunciantes, su secretaria en APREVIDE, también con rango policial, quien expuso que recibió numerosas invitaciones a cenar o compartir espacios de tiempo en privado de parte de éste (Lugones), y ante la negativa o el silencio, recibía como respuesta aislamiento, trato diferente y hasta incluso violencia económica traducida en tareas que generaban menores ingresos que al resto del personal, en el caso la concurrencia a estadios de fútbol en donde la remuneración era menor que en otros.

También describió, como a mediados del año 2019, en ocasión de concurrir a la ciudad de Mar del Plata a cumplir funciones en un partido del Club Aldosivi, en la ruta –sin poder precisarse por el momento el lugar exacto-, los integrantes de la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte detuvieron la marcha de los vehículos con el propósito de obtener fotografías de los mismos. Que tomaron varias hasta que en un momento determinado Lugones indicó subieran a la caja de una de las camionetas en las que se trasladaban. Que cuando la denunciante intentó hacerlo colocando un pie en el estribo del rodado, Juan Manuel Lugones abusó sexualmente de ésta, provocándole tocamientos en la cola, simulando con ello ayudarla a subir a la misma.

Otro de los trabajadores del APREVIDE, dio cuenta que “Lugones tenía un manejo muy cercano, era como de darle mucha confianza al personal, de tutearlos de mezclar lo personal con lo laboral, mas que nada con el personal femenino, de tener contacto físico como abrazarlas, o llamarlas fuera del horario laboral, por cualquier cuestión, o de ir a buscar al personal femenino a su casa en el móvil policial. También de manejarse mucho de manera informal, dando licencias o permisos para faltar a trabajar, como dije de manera informal. Y el tema de la denuncia yo lo veía venir en algún momento, por ese manejo que él tenía con el personal femenino”.

En esta línea las denunciantes expusieron, como la persecución en reiteradas oportunidades por parte del propio Lugones, además de las consecuencias negativas ante el rechazo a sus peticiones. En esta misma sintonía, otra efectivo, con rango de comisario, aseguró haber sido víctima de violencia psicológica con comentarios orientados a su aspecto físico. “Vos sabés que no estás acá por linda”, le habría sugerido Lugones, mientras decía que las mujeres policías eran “todas ‘putas’, ‘prostitutas’ o ‘promiscuas’”. También le habría lanzado a otra: “¿Hoy te hizo bien el amor el pelotudo de tu novio?”.



El propio funcionario ya había intentado defenderse en su declaración, cuando según la fiscal, señaló que "en su lucha contra las mafias colectó muchos enemigos y ellos son quienes armaron esto, entre quienes estaría yo (la fiscal), funcionarios y testigos que trabajaban con él", expresó la funcionaria judicial.

Respecto a los dichos en su defensa del propio Lugones, la fiscal agregó: “Él señala que en su lucha contra las mafias colectó muchos enemigos y ellos son quienes armaron eso, entre quienes estaría yo, funcionarios y testigos que trabajaban con él". Sin embargo, su situación quedó expuesta cuando una de sus testigos fue detenida por prestar falso testimonio.

Se trata de una testigo que declaró ante la fiscal Cecilia Corfield de la UFI Nº 15 de la ciudad de La Plata en el marco de la causa, no obstante, en su exposición la fiscal no le creyó y ordenó su inmediata detención por falso testimonio. De esta manera, la declarante, que ostentaba el cargo de Comisaria, fue desafectada por Asuntos Internos y se abrió una causa en UFI Nº 3 a cargo de Marcelo Martini.