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Agustina Cañamero tiene 81 años. Su esposo, Pascual Perez, 84. Tras 59 años de casados, debieron pasar 102 días separados a causa de la cuarentena.
Él vive en una residencia de ancianos en Barcelona que, debido al brote del virus debió cerrar sus puertas a todos los visitantes para proteger a todas las personas de la tercera edad que eran residentes. Por su parte, Agustina pasó la cuarentena en la vivienda que solía compartir con su esposo, siendo esta vez, la ocasión que habían pasado tiempo sin verse.
Es por eso que el centro para personas mayores Ballesol Puig i Fabra, permitió la reanudación de las visitas con todas las medidas de protección. Además de las mascarillas que deben de portar todos los asistentes, el lugar se cubrió con láminas de plástico.
En este marco, Agustina fue una de las primeras en visitar a su esposo. Y apenas se vieron se fundieron en un abrazo y un beso que no tardó en dar vuelta al mundo.
En su primer encuentro tras 102 dias de confinamiento, Agustina Cañamero, 81, y Pascual Perez, 84, se besan a través de una lamina de plástico para evitar el contagio del Coronavirus, en la residencia Ballesol Fabra i Puig de Barcelona el Lunes 22 de Junio de 2020. pic.twitter.com/LrGUxzeHYt