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Martes, 22 septiembre 2026
Argentina
MUNICIPIOS

Portazos y rupturas: la interna de Cambiemos y los concejales en fuga

Las rencillas entre las fuerzas políticas que componen el oficialismo nacional repercuten en los pagos chicos donde gobierna Cambiemos. La demanda de espacios de la UCR generó varias divisiones legislativas

Portazos y rupturas: la interna de Cambiemos y los concejales en fuga
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Los vaivenes de la economía nacional atados a la pérdida de apoyo popular del Gobierno de Mauricio Macri socavaron la unión de la alianza Cambiemos. Desde su fundación existieron dudas y recelos entre las fuerzas que la componen, principalmente entre las dos mayoritarias: la Unión Cívica Radical y el PRO.

El primero es un partido centenario y, por historia y estructura a lo largo y ancho del país, reclama un protagonismo que hoy, la fuerza porteña le niega. Amparados en la presidencia de Mauricio Macri y la gobernación de María Eugenia Vidal, los amarillos llevan las riendas del frente, y no tienen intención alguna de soltarlas en el corto y mediano plazos. En realidad, nunca cederán el control de la alianza, más allá de alguna posición testimonial en la gestión o cargos legislativos.

En este contexto, las diferencias se agudizan en los municipios y concejos deliberantes, donde la fuerza es repartida, y hasta quizá el radicalismo es mayoría. Allí, los reproches hacia el rumbo del país y, sobre todo, la desafortunada conducción de Macri han cimentado la rebelión de las huestes de Cambiemos en el interior de la Provincia.

Esta situación es más notable donde el color político dominante es otro, como el caso de Esteban Echeverría, distrito en el que el macrismo perdió dos ediles, que saltaron a la vereda de enfrente, el bloque de Unidad Ciudadana. Otro distrito en el que se pincharon los globos fue La Matanza, donde se partió en dos la bancada y quedaron Cambiemos y Nueva Dirigencia Cambiemos.

De todos modos, el énfasis debe ponerse en aquellos lugares gobernados por Cambiemos, pues allí es donde las salidas y pérdidas de concejales son más llamativas y, también, más perjudiciales, ya que en algunos casos, la fuga de uno o más ediles costó la mayoría propia en el recinto.

En contrapartida, en estos tres años de gestión de la alianza, también hubo municipios donde no sólo no han restado, sino que han sumado concejales de otros bloques, quienes pegaron el salto. Aunque esa tendencia está a la baja, ya que actualmente se acentúan las diferencias dentro del oficialismo nacional y ya no se ve tan atractivo hacia afuera.

El desafío del macrismo será reinventarse y, quizás, abrir el juego, al menos desde lo discursivo, para no sufrir más bajas.




BAHIA BLANCA (de 12 tiene 11)
Portazo y pérdida de autonomía

Una de las ciudades donde Cambiemos arrasó en 2015 y logró una victoria aún mayor en 2017 es en la que gobierna el hombre del PRO Héctor Gay. Sin embargo, los magros resultados de la gestión del periodista devenido en político, sumados a la difícil situación nacional, han incrementado las diferencias dentro del bloque de concejales oficialistas. El punto cúlmine de una convivencia turbulenta entre radicales y amarillos derivó en la salida de la edil Gabriela Schieda. Esta fuga, no solo significó la pérdida de un voto, sino que, además, le arrebató la posibilidad de aprobar proyectos con apoyo propio. No obstante, desde la UCR local ratificaron su pertenencia a Cambiemos y calificaron la decisión de Schieda como “externa”, al tiempo que manifestaron su “enérgico repudio” ante la situación. Había sido elegida en 2017 y un año después se bajó del barco oficialista.

CAMPANA (de 10 tiene 9)
Le arrebataron el Concejo

Campana, comandada por Sebastián Abella (PRO), es otra de las localidades donde hubo bajas en las filas del intendente. Carlos Gómez se fue del bloque y pasó a UV Calixto Dellepiane. Pero esa no fue la única pérdida.  A fines de noviembre, Unidad Ciudadana le arrebató la presidencia del Concejo al oficialismo, con la ayuda de los otros bloques, en sesión especial. De esta manera se dio lugar al cambio de autoridades en el deliberativo campanense, que era presidido por Sergio Roses, edil de Cambiemos. Con 11 votos afirmativos y 9 negativos fue elegido Osvaldo Fraticelli, del bloque PJ-Unidad Ciudadana, para ocupar la presidencia. En tanto, desde el oficialismo denunciaron un “golpe institucional”.

OLAVARRIA (de 10 tiene 9)
La interna UCR - PRO domina la escena del oficialismo

En 2016 se rompió Cambiemos y surgió Radicales Convergentes. Las rispideces y confrontaciones entre el PRO y la UCR en el bloque dificultaban el normal funcionamiento del cuerpo, por lo que las ediles radicales Fernanda Aranea y Gabriela Delía decidieron abrirse en agosto del 2016 y formar Radicales Convergentes. No obstante, Aranea terminó su mandato en 2017 y su reemplazante fue a parar a las filas de Cambiemos, por lo que el oficialismo sigue siendo mayoría, con 9 legisladores, de10 que tenía con la salida de Delía. De cara a lo que viene, el intendente Ezequiel Galli (PRO) buscará ir por la reelección, y el desafío es intentar no sufrir más pérdidas de radicales. Estos últimos están con ánimos de reclamar mayor protagonismo a sus compañeros del PRO, pero no estarían dispuestos a romper el bloque de manera definitiva.

TRES DE FEBRERO  (de 11 tiene 10)
Un Deliberante sin contención

El caso de Tres de Febrero presenta la particularidad de que no solo el oficialismo tiene problemas para controlar a su tropa, lo que lo convierte en un Concejo Deliberante cambiante, en constante movimiento, donde proliferan las negociaciones entre bloques. Esta situación debilita aún más la posición de un Cambiemos flaqueado por la partida del edil Federico Ferreyra, quien en febrero de 2016, unos meses después de ser reelegido en las filas del macrismo, pegó el portazo y formó el monobloque Progresistas. Con esta baja, el intendente PRO Diego Valenzuela quedó en desventaja con relación a todo el arco opositor.

GENERAL PUEYRREDON (de 13 tiene 5)
Múltiples fracturas en La Feliz

La situación de Cambiemos en Mar del Plata es cada vez peor. Desde 2017 se vienen sucediendo una serie de fracturas que terminaron con un bloque partido en múltiples pedazos. La Unión Cívica Radical funciona con cinco integrantes, con la presidencia de Vilma Baragiola, quien tiene claras intenciones de arrebatarle el sillón de la intendencia a Carlos Arroyo. Al jefe comunal, actualmente le responden sólo cinco ediles de la bancada Agrupación Atlántica, liderada por su hijo Guillermo. Los restantes miembros de la alianza conformaron monobloques: “Crear”, con Alejandro Carrancio; “Pro”, de Guillermo Volponi (el último en romper con el bloque del oficialismo); y Coalición Cívica, integrado por Angélica González. Se estima que todos los espacios se midan en una gran interna en 2019.

LINCOLN (de 11 tiene 7)
La fragmentación, a la orden del día

En la localidad de Lincoln se presenta una de las situaciones más inusuales dentro de los recintos deliberativos díscolos del oficialismo. Por diferencias con la conducción del jefe comunal, Salvador Serenal (UCR), los otrora 11 concejales de Cambiemos terminaron dispersos en 3 bloques: Cambiemos (7 ediles), Cambiemos Pro (3) y Pro (1). Esto no es sólo una formalidad, ya que los bloques discordantes no siguen la línea del oficialismo y están abiertos a negociaciones, para ambos lados, lo que deja la posibilidad para la oposición -si se une- de igualar en bancas a Cambiemos.

TRENQUE LAUQUEN (de 10 tiene 7)
El alcalde Miguel Fernández con dos bloques separados

Trenque Lauquen es otro de los distritos donde las diferencias a nivel local provocaron la ruptura del bloque oficialista, generando dos espacios donde antes había uno con 10 bancas. En agosto de este año, el entonces presidente del Concejo Deliberante, Claudio Figal, y sus pares Ricardo Paso y Ana María Lamaisón resolvieron armar su propio bloque, denominado Cambiemos Más. Sin grandes diferencias con la bancada mayoritaria, igual deja en posición vulnerable al oficialismo, ya que los siete ediles que le quedan están en relación de minoría con el resto de los concejales, que suman once. El desafío es volver a unir la tropa.

PILAR (de 11 tiene 10)
Una baja de mutuo acuerdo pero que complica a futuro

En medio de una fuerte polémica que incluyó el cambio del presidente del Concejo Deliberante, el edil Daniel Liberé decidió abandonar el bloque de Cambiemos, aunque  ya tampoco lo querían en sus filas los macristas. “Siempre traté de marcar  errores, y si ellos piensan que yo soy el malo, se siguen equivocando, y muy grave”, apuntó el edil en octubre de 2016, cuando se alejó de la fuerza que lo llevó al recinto deliberativo. Tras aquella ruptura armó el unibloque Tratado del Pilar, y se muestra cercano al massismo. De cara a los comicios de 2019 tiene intenciones de pelear en la interna peronista. Así, Cambiemos deberá afinar el lápiz el año que viene.

CORONEL ROSALES (de 10 tiene 8)
Una ruptura escandalosa y pérdida de mayoría

A fines del 2016, un hecho bochornoso ocurrió en el Concejo Deliberante. El conflicto se desató en la votación del Presupuesto 2017, donde una discusión terminó en agresión y posterior expulsión del bloque del entonces presidente del cuerpo deliberativo, Claudio Orioli. Luego de este bochornoso episodio, el oficialismo se partió y quedó conformado el bloque Compromiso Rosaleño, con dos ediles: Natalia Oviedo y Daniel Martín. El dato cobra mayor relevancia en relación con la mayoría en el Concejo: 10 ediles le aseguraban prevalecer sobre la oposición en las votaciones, sobre los 18 escaños. Ahora, la situación se invirtió, ya que el oficialismo quedó con 8 voluntades y el arco opositor alcanza la decena de votos. Ardua tarea le espera al jefe comunal radical Mariano Uset.

QUILMES (de 11 tiene 9)
El radicalismo decidió hacer rancho aparte

La situación en el Deliberante de Quilmes es compleja. En octubre de 2016, la UCR pegó el portazo y partió al bloque Cambiemos, cuando se fue Fernando Pérez del gobierno (también diputado provincial), complicando al intendente en el Concejo. Por diferencias en el seno de la gestión de Martiniano Molina (PRO), los radicales dejaron debilitado al espacio oficialista, con 4 concejales. Pero iba a tener revancha en los comicios del 2017. Allí, el oficialismo se alzó con 5 escaños, que vinieron a reforzar al bloque macrista. No obstante, de una virtual banca de 11 representantes, la ruptura de la UCR abre el juego a la oposición. Los dos ediles radicales responden a Pérez. Votan juntos todos los temas importantes, pero levantan la mano para que la oposición saque los proyectos. Nunca van a fondo.

BRAGADO (de 11 tieen 10)
Una radical díscola desafía al oficialismo

En el distrito que gobierna Vicente Gatica (PRO), Cambiemos iba a conformar un solo bloque, de 11 ediles, pero el día de la jura (diciembre 2015) terminaron siendo 10. Es que la concejala radical María Laura Pico decidió cortarse y armar el interbloque UCR en Cambiemos, marcando distancia del oficialismo.

 

 

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