La Tecla
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Según informó
En vísperas de un nuevo partido de fútbol con alcance nacional, desde el EMDER nada se hace para solucionar los problemas de infraestructura que tiene el Mundialista, por ejemplo en su torre sur de iluminación.
Los políticos siempre se excusan con el mismo discurso “no hay dinero”, “está así hace mucho, y no podemos solucionarlo en su totalidad”. Y si bien, el Presupuesto del Ente Municipal de Deportes para el 2019 será de $451.000.000, nada se destinará para salvaguardar la vida de los visitantes del Minella.
Semanas anteriores, diferentes atletas y deportistas locales mostraron en sus redes sociales la situación deplorable que tienen los escenarios Panamericanos. Después de eso la pista de atletismo se cerró para hacerle reparaciones.
Hace 15 días, el Partido de Peñarol (televisado nacionalmente) se debió suspender por las goteras en la cancha. Un papelón más, de la gestión del Titular del EMDER, Carlos López Silva, quien dijo que se estaban por colocar 4 rollos de membrana, “pero la imprevisibilidad del clima en la ciudad nunca permite estar tranquilos “.
Un mes atrás de ese episodio se viralizó un video en donde se veía cómo cayó parte del sistema de ventilación del natatorio municipal, a metros de un profesor que estaba desarrollado una clase en la pileta de saltos. “Fue una desgracia con suerte”, dijeron desde el Emder y asumieron la responsabilidad.
En ese momento la pileta no se cerró, como determinó el Ministerio de Trabajo, sino que pusieron unos precintos para sujetar la ventilación, porque el lugar iba a estar ocupado por un campeonato de pileta, organizado por el mismísimo Lopéz Silva y sus socios.
El próximo miércoles, Mar del Plata será sede de
La duda es si el EMDER, en este caso Carlos López Silva, no tiene interés en poder brindar un buen servicio, si realmente no hay presupuesto, o no hay intensión de buscar un sponsor que se haga cargo de la inversión.
Mientras tanto, cada vez que se prenden las luces del Minella, son muchas las personas que cruzan los dedos para que no suceda una desgracia.