Las mujeres no se quedan atrás y son un punto sensible del proselitismo. Encuentros, mesas de debate y discusión. La lucha por los derechos femeninos y las líderes que las inspiran
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La sociedad argentina ha cambiado mucho en los últimos años, y la mujer, poco a poco, fue adquiriendo lugares trascendentes en la vida pública. Sin embargo, la política continúa presentando un gran desafío de género que no es indiferente a los hombres que quieren conducir el país. Especialmente en épocas de campaña, donde todo se exagera y la militancia redobla los esfuerzos.
De esta manera, las damas forman movimientos o grupos que debaten y dan su apoyo. Los hay del sciolismo y del massismo.
Pensar en política y mujer nos remonta a la mismísima Eva Perón, líder de los descamisados, quien, de la mano del General, amplió los derechos femeninos y se convirtió en todo un símbolo. En tierras bonaerenses, formando parte de un recuerdo no tan épico, encontramos a Hilda “Chiche” Duhalde, quien representó a las “manzaneras”, esas matronas del territorio, encargadas de repartir víveres a los carenciados. De esta manera nos encontramos con un rol femenino vinculado al asistencialismo.
Desde el Frente Renovador aseguran que “las mujeres trabajan para tener más ex-posición”, y aclaran: “Históricamente las mujeres acompañaban, ahora no. Quere-mos que sean cuadros políticos y abandonar la idea de la mujer en el servicio social, que ocupen espacios de poder”.
En este sentido, el frente que lidera el diputado nacional Sergio Massa tiene varias líneas femeninas. Por un lado se encuentra el grupo “Mujeres en Massa”, impulsado por la senadora provincial Carolina Zselagoski, quien comenzó a realizar encuentros de mujeres en la Séptima sección electoral, lo cual se fue replicando en casi toda la Provincia. Además existen distintos movimientos en el país, cuya denominación es “Mujeres con Massa”.
Asimismo, una cuestión que destacan desde el massismo es que la militancia de las mujeres excede a las agrupaciones y los rótulos. Esta concepción está vinculada a la posición de la esposa del presidenciable del Frente Renovador, Malena Galmarini, quien impulsa a la acción y a ocupar espacios de poder.
En este sentido, la actual secretaria de Política Sanitaria y Desarrollo Humano de Tigre, en el mes de septiembre condujo en la ciudad de Bahía Blanca un encuentro que se realizó con una treintena de legisladoras para avanzar en el “diseño de nuevas políticas de género” y para “exigir en términos concretos y legislativos la representación efectiva de las mujeres en la política”.
Este tipo de encuentros se han realizado varias veces, y miembros del frente afirman que planean realizar próximamente un cónclave nacional que reúna, además de las legisladoras, a funcionarias municipales, concejalas y trabajadoras vecinales. En estas reuniones, quien busca ser la primera dama suele estar acompañada por su madre, Marcela Durrieu, quien es edil e impulsora de la ley de cupo femenino.
Por su parte, las sciolistas también tienen sus espacios de participación. Bajo distintos nombres, que van desde “Muje-res por Scioli” a “Las Ñatas”, apoyan a Daniel Scioli y trabajan en políticas públicas con perspectiva de género.
Por otro lado, quien ejerce un fuerte rol político desde la presidencia de la fundación Banco Provincia es Karina Rabolini. Ella se vincula a la política desde la tarea social y representa la femineidad conjugando valores como la belleza, el esfuerzo, la solidaridad y la bondad.
Son mujeres que se definen y diferencian. Todas aseguran que buscan un cambio, lo dicen con orgullo y están convencidas.