Transitan un camino sigiloso detrás de la huella Scioli
Desde la agrupación kirchnerista aseguraron que “si Scioli sigue la línea de la jefa, bien; si se corre, todo mal”. Los jóvenes cristinistas, además, afirmaron a La Tecla que no les interesan los puestos ministeriales en la Provincia: “Si hubiéramos querido, desde la Rosada hubiesen intervenido para pedir cargos para nosotros”
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A diferencia de Nación, donde los jóvenes de La Cámpora ocupan cargos de relevancia en distintas reparticiones, en la Provincia, los miembros de la agrupación fundada por Máximo Kirchner no desembarcaron en ninguna estructura. Si bien en Nación la tropa juvenil ganó espacio, incluso en ministerios donde jamás había podido recalar, en el Ejecutivo bonaerense aún no logró hacer pie. ¿O no quiso? “Somos la pata cristinista en la Provincia y, si hubiéramos querido, desde la Rosada hubiesen intervenido para pedir por cargos para nosotros; pero no nos interesó. Por ahora sólo queremos estar en Diputados apoyando a la Presidenta”, definió un legislador de la agrupación a La Tecla.
Santiago Carreras dejó de ser secretario de Juventud porque asumió como senador
provincial. El cargo quedó vacante hasta que Scioli designó a Carlos Café Rodríguez, un hombre del riñón de Martín Ferré. “El venía trabajando en jefatura de Gabinete y Scioli quiso poner a un propio”, explicaron cerca del primer mandatario.
Los jóvenes ultra K no digieren haber perdido ese espacio, pero no van a decirlo públicamente. Sostienen que, como Mariotto, ellos jamás intentaron ocupar puestos en el gobierno provincial. Repiten que “si Scioli sigue la línea de la jefa, bien; si se corre, todo mal”. Igualmente, el tono no es belicoso. Cedieron algunas posiciones en Diputados y frenaron los ataques al Gobernador. “Mientras más se le pega a Scioli, más sube en imagen”, confesaron.